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NACIONES UNIDAS

La Fuerza de Paz de Naciones Unidas, a fondo

Por Luis Miguel L. FarracesTiempo de lectura2 min
Internacional04-05-2008

La Fuerza de Paz de Naciones Unidas, más conocida en el ámbito coloquial por los cascos azules, fue creada en 1948 para garantizar la estabilidad en los territorios más conflictivos del planeta. Desde entonces, más de un millón de personas entre militares, observadores, policías y personal civil, de 130 países diferentes han engrosado las filas de los cascos azules, que pese a su lista de escándalos fueron premiados con el premio Nobel de la Paz en 1988.

La misión de los soldados bajo bandera de la ONU en territorios en conflicto gira siempre en torno a la vigilancia de cumplimiento de acuerdos de alto el fuego, el desarme de posibles milicias combatientes y la protección de los civiles no beligerantes. Los cascos azules suelen tener además diversas competencias como la dotación de un cuerpo de policía o el adiestramiento de fuerzas de seguridad en el país que alberga la misión. La organización de los cascos azules no se corresponde a ningún ejército oficial regular entrenado por Naciones Unidas, sino que se compone a la donación voluntaria de soldados de algunos de los estados miembro. Pese al pensar general, el grueso de las tropas que se encuentran en las misiones de paz de los cascos azules no proviene de estados occidentales, sino de países en vías de desarrollo. Así, Pakistán, Bangladesh e India son los principales proveedores de tropas para la Fuerza de Paz de la ONU con alrededor de 10.000 soldados cada uno, mientras que el primer país occidental que aparece en la lista de contribuidores es Italia, en el número siete con alrededor de 2.500 efectivos. La escasa participación de soldados europeos y estadounidenses en el programa se debe al rechazo que suele causar su presencia en los territorios de conflicto, donde en el pensamiento popular la presencia de soldados occidentales tiene una connotación de imperialismo o colonialismo aún en estos días. En 2005 por ejemplo, Eritrea expulsó de su territorio a todos los cascos azules occidentales que vigilaban la frontera con Etiopía. Además, esta peculiar formación de la estructura de la tropa, con gran presencia de países en vías de desarrollo, responde también a una cuestión económica ya que Naciones Unidas ofrece 1.000 dólares mensuales por soldado a cada estado contribuyente. Las misiones: desde India hasta Chad A día de hoy, los cascos azules de la ONU se encuentran desplegados en 14 misiones de paz a lo largo del mundo y han completado otras 53. De las operaciones abiertas, la más antigua es curiosamente la de vigilancia de la crítica frontera entre India y Pakistán, la primera misión de la historia de la Fuerza de Paz iniciada en 1949. Le siguen en antigüedad la vigilancia de la frontera de Chipre entre greco y turcochipriotas iniciada en 1963 tras la invasión de la isla por parte de Turquía, y la misión de paz en el Sahara Occidental, iniciada en 1991. El último país en recibir tropas de Naciones Unidas ha sido Chad, sumido en una guerra civil desde 2005. De las operaciones abiertas, la Misión de Naciones Unidas en Líbano tiene el triste récord de ser la que más bajas ha causado, 272 desde su creación en 1978, mientras que Sudán posee la plusmarca de soldados desplegados, más de 19.000, en dos misiones diferentes entorno al conflicto étnico y económico de Darfur.

Fotografía de Luis Miguel L. Farraces