Esta web contiene cookies. Al navegar acepta su uso conforme a la legislación vigente Más Información
Sorry, your browser does not support inline SVG

SIN CONCESIONES

El error de los obispos

Fotografía

Por Pablo A. IglesiasTiempo de lectura2 min
Opinión03-02-2008

Con amigos así no hacen falta enemigos. Esto es lo que debió de pensar Mariano Rajoy cuando hace unos días escuchó que la Conferencia Episcopal pedía que en las próximas elecciones generales no se vote a quienes han negociado con la banda terrorista ETA. No hace falta ser muy listo para darse cuenta de que el deseo de los obispos es que los feligreses no voten al PSOE. Tienen motivos de sobra para expresar públicamente su predilección por el PP. Sin embargo, han ido a elegir el peor de todos los argumentos y en el peor de los momentos posibles. Si alguien cuestionaba a estas alturas de la comunión que existe entre la jerarquía eclesiástica y el partido conservador, el pronunciamiento ha despejado las dudas. Lo que no tengo claro es que Rajoy esté satisfecho con la ayuda que tratan de prestarle los curas. Ni siquiera que la haya solicitado. Si realmente quieren que gane, le han hecho un malísimo favor. Vamos al fondo del asunto. Los obispos tienen derecho a expresar sus opiniones como cualquier otro ciudadano. Es un derecho constitucional. Sin embargo, reciben toda clase de críticas y descalificaciones cada vez que alzan la voz sobre política, moral, legislación, ciencia, etc. Son muchos los que quieren silenciar su pensamiento pese a que generalmente hablan con más rigor, conocimientos y verdad que muchas de las supuestas autoridades que aparecen a diario en los medios de comunicación. No obstante, son seres humanos y, como tal, también se equivocan. Así ha ocurrido al pedir el voto para quienes no han negociado con ETA. Prácticamente todos los partidos políticos han dialogado alguna vez con los terroristas. No sólo el PSOE, el PNV o IU… los obispos parecen haber olvidado que el PP también se reunió con ETA durante la tregua de 1998 e incluso que ellos mismos acogieron esos encuentros en un conocido monasterio. Por eso mismo resulta incoherente e inmoral que pidan el voto para quien no ha negociado con los terroristas. Hay razones mucho más consistentes para censurar a Zapatero y pedir que en los comicios del 9-M se vote a cualquier candidato, menos a él. Unos pensarán en la incipiente crisis económica, las reformas de los estatutos de autonomía, los coqueteos internacionales con Hugo Chávez, las alianzas parlamentarias con partidos independentistas… otros le reprocharán la Ley de Memoria Histórica, sus escarceos nacionalistas, las obras del AVE en Cataluña y sus ataques a la Iglesia. La Conferencia Episcopal, por ejemplo, le critica por dialogar con ETA. Pero el gran pecado de Zapatero no ha sido negociar con los terroristas sino mentir a los españoles sobre esos contactos. Esa sí que es una razón de peso para echarle de La Moncloa igual que se hizo con Aznar por la guerra de Iraq. No podemos volver a confiar en Zapatero después de tantas calumnias. En esto sí tienen razón los obispos, aunque se equivoquen por completo en los motivos.

Fotografía de Pablo A. Iglesias

Pablo A. Iglesias

Fundador de LaSemana.es

Doctor en Periodismo

Director de Información y Contenidos en Servimedia

Profesor de Redacción Periodística de la UFV

Colaborador de Cadena Cope en La Tarde con Ángel Expósito