SIN CONCESIONES
Asoma el plumero

Por Pablo A. Iglesias
3 min
Opinión09-12-2007
Siempre he creído y defendido que el tiempo es el mejor juez que existe en la vida. Más tarde o más temprano, pone a cada cual donde le corresponde. Antes o después saca a relucir la verdad por muchas mentiras que traten de ocultarla. Ocurrió con la guerra de Iraq y las armas de destrucción masiva... que ahora sabemos que, aunque había razones fundadas para sospechar, no sólo no existían sino que en gran medida fueron invención de los servicios de inteligencia de Estados Unidos. Precisamente porque la verdad siempre aflora y porque siempre triunfa la Justicia Suprema -la de verdad, no la de los tribunales-, por eso valoro tanto la coherencia y la constancia de las personas a la hora de defender unos valores en los que creen firmemente. A quienes así viven y así se comportan rara vez suele pillarles por sorpresa el paso del tiempo. Zapatero no es esos. Al contrario, su gran capacidad para improvisar y cambiar de criterio según convenga le dejan constantemente en evidencia. Ocurrió nada más comenzar la legislatura con la retirada de las tropas de Iraq. Argumentó aquella decisión porque no había razones para que la ONU tomase las riendas del conflicto y en menos de un mes aprobó una resolución que recomendaba el envío de soldados a donde España acababa de salir corriendo. Con el estatuto catalán prometió aprobarlo tal y como saliera de Cataluña pero luego acabó cambiándolo de arriba a abajo porque no había por donde cogerlo. Comenzó la legislatura con unos socios parlamentarios y acaba con otros después de traicionarse entre ellos unas cuántas veces. Fuera de España igual: insultó a Merkel y Sarkozy pero ahora corre detrás suyo para que le echen una mano en Europa y en la lucha contra ETA. La política antiterrorista es donde más ha metido la pata Zapatero en estos cuatro años. No hay suficiente espacio para enumerar todos los errores pero sí dos imprudencias mayores: se apuntó el mérito del alto el fuego dos meses antes de que la banda lo anunciara y presumió de estar mejor que nunca para acabar con ETA apenas 24 horas antes de que estallase una furgoneta bomba en el aeropuerto de Barajas. Hasta aquel día estaba como loco por negociar con los terroristas y ahora, en cambio, promete acabar con ellos. Por fin ha acertado... aunque llega con cuatro años de retraso. He ahí la razón por la que muy pocos le toman en serio. Hace sólo seis meses decía que era imposible ilegalizar a ANV y ahora lo ve factible. Entonces aducía que el no condenar los atentados no era suficiente y ahora lo considera determinante. Este es Zapatero: una veleta que siempre camina en la dirección del viento, una ruleta que da vueltas sobre sí mismo sin otro norte que el oportunismo. Está haciendo todo aquello que deshizo anteriormente. Ojalá lo mantenga si vuelve a ganar las elecciones. Este es su único objetivo y la razón de tantas rectificaciones. Por fin acierta en algo, aunque con tantas incoherencias hace mucho que se le está viendo el plumero. Es lo que tiene el paso del tiempo, que nunca perdona y siempre nos coloca en nuestro sitio.
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Pablo A. Iglesias
Fundador de LaSemana.es
Doctor en Periodismo
Director de Información y Contenidos en Servimedia
Profesor de Redacción Periodística de la UFV
Colaborador de Cadena Cope en La Tarde con Ángel Expósito






