ANÁLISIS DE ESPAÑA
¿Un nuevo Rajoy?

Por Alejandro Requeijo
3 min
España18-11-2007
Así, casi sin avisar. Cuando todo parecía que iban a ser un par de mítines de fin de semana sin más, van y nos sorprenden con promesas de “cuando yo sea presidente”, hablan de “poner rumbo a la Moncloa” y advierten a los suyos de que “las elecciones no están ganadas”. Pero ¿qué esperábamos?. Aun quedan cuatro meses para las elecciones pero ya están a la vuelta de la esquina. Por ello unos y otros apuntalan estrategias, afinan gargantas y van acicalando programas y proyectos para llegar más fuertes que el rival a la recta final en la que se decide todo. Y de momento el arranque ha dejado una buena sensación. El PP lo ha hecho con una conferencia política en la que se han podido escuchar a todos sus líderes, incluido Ruiz-Gallardón. Y sin embargo, por primera vez en mucho tiempo al que más se ha escuchado es a Rajoy. Y no ha sido hablando de ETA, no. Tampoco ha sido hablando de que España se va a romper. Ni siquiera ha sido defendiendo que el Gobierno de Aznar hizo lo que tenía que hacer entre el 11 y el 14 de marzo. Esta vez Rajoy sonó más fuerte que ninguno hablando de lo que siempre prometió que iba a hacer: volcarse en los problemas reales de la gente. Esos que hoy en día tienen mucho que ver con el bolsillo y el llegar a fin de mes. Por eso Rajoy ha sido capaz de prometer que librará del IRPF a pensionistas y mileuristas, que cada vez son más. Qué decir de los ochocientoseuristas, o incluso los setencientoseuristas que se van poniendo preocupantemente de moda. Bien por Rajoy. Hay que ser conscientes de que es difícil hacer promesas de este tipo todos los días, pero tampoco se le pide eso. Lo que se le pide es la actitud, el tono y la dirección. Dejar de mirar para atrás y hacerlo hacía adelante. Dejar de ser el que perdió en 2004 para ser el que ganará en 2008 y creérselo. Trasformar la crítica continúa en una alternativa real basada en propuestas propias. En definitiva, actuar como un verdadero líder de la oposición. Hay razones para pensar en un nuevo Rajoy. Porque con su último discurso ha preferido posicionarse junto al aire fresco de su partido en lugar de hacerlo junto a las posturas más anquilosadas. Porque ha llamado a los suyos a pasar página con el 11-M. Porque ya no tiene miedo al decir que lo que piensa Aznar no es necesariamente lo que piensa su partido… Las semanas dirán si Rajoy ha dado con la tecla definitiva o tan solo ha sido flor de un día. En cualquier caso aun le queda mucho trabajo por hacer. Empezando por su propia formación. Desde luego, ya es tarde para reciclar a algunos de sus compañeros de viaje que representan todo lo que el líder del PP debería dejar atrás. Teloneros como Acebes Zaplana o Mayor Oreja que durante la conferencia política volvieron a hablar de Iraq, del 11-M, de ETA y el Apocalipsis… Es decir, los discurso y la estrategia que les ha llevado a estar por debajo de todas la encuestas a falta de cuatro meses para las elecciones. Eso demuestra que la memoria es corta ya que ni el fracaso en la negociación con ETA, ni la crisis por el tema De Juana Chaos, ni el gatillazo de las reformas estatutarias han perdurado en la mente colectiva como para pasar excesiva factura el Gobierno. Es precisamente de eso, de que la memoria es corta, de lo que debe aprovecharse ahora también Rajoy. Debe ser valiente y no temer a hacer caso a gente como Pío García Escudero o Juan Costa que de verdad trabajan en las soluciones imaginativas que él ha pedido. Sólo así serán creíble las declaraciones de Zapatero en las que instaba a los suyos a “sudar la camiseta porque las elecciones aun no están ganadas”.
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Alejandro Requeijo
Licenciado en Periodismo
Escribo en LaSemana.es desde 2003
Redactor de El Español
Especialista en Seguridad y Terrorismo
He trabajado en Europa Press, EFE y Somos Radio






