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ANÁLISIS DE SOCIEDAD

Gritos en el desierto

Fotografía

Por Almudena HernándezTiempo de lectura2 min
Sociedad04-11-2007

Bien saben los mayores que pocas veces uno puede ser profeta en su propia tierra. Por eso algunos quizás siempre estamos en continua búsqueda de caminos, con la duda constante de si se habrá tomado el sentido correcto y si, valga la redundancia, tiene sentido seguir caminando hacia esa supuesta meta que nos hemos puesto. Errantes somos, estamos de paso. Pero esos sabios seres que nos rodean -y cada vez más, aunque los ignoremos o no los queramos al lado- también saben que hay muchas formas de ser profeta y tantas o más de caminar por el mundo. No habrán ido a la universidad y no leerán demasiados libros, pero conocen al dedillo lo que significa pregonar en el desierto y vencer tentaciones. Cuando el demonio no tiene nada que hacer... 18924>Hay ciertos mensajes que por miedo no queramos comunicar jamás. Quizás por eso los abuelos son tan sinceros: para que los secretos no desvelados no remuevan la conciencia. Algunas verdades duelen. Pero la verdad viene de la mano de la libertad. Sin embargo, en la actualidad hay mucha confusión, no hablemos ya de lo que es la verdad, sino también en la aplicación de la libertad, y en la práctica se acaba convirtiendo en libertinaje. Tampoco queda muy claro lo que significa ser profeta, y se mitifica a personas de triunfo fácil y éxito barato que tienen tras de sí pocas cosas interesanes salvo una ambiciosa campaña de marketing. En la época de nuestros abuelos, se admiraba a personajes que destacaban por hacer su trabajo estupendamente. Hoy, se aprecia la meta del poder, la riqueza y la fama. Por eso, criticar y argumentar en contra de lo que pocos quieren poner en práctica viene a ser un grito en el desierto. Por suerte, hay quien ha aprendido de los abuelos a no dejarse vencer por las tentaciones y a seguir gritando en un mundo aturdido por el ruido de la muerte y la desesperanza, que se puede ser feliz sin morir en el intento. Aunque para ser profeta habrá que irse poniendo en camino.

Fotografía de Almudena Hernández

Almudena Hernández

Doctora en Periodismo

Diez años en información social

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