AFRICA
Un continente rico sumido en la miseria
Por María Reyes
2 min
Sociedad11-10-2007
Es el continente más rico del planeta. El subsuelo africano esconde unos cien mil millones de barriles de petróleo, casi el 10 por ciento de las reservas mundiales y hace que el éxito de las perforaciones sea del 50 de cada cien. África cuenta con una población trabajadora que será muy importante para el futuro. Sin embargo sigue sumida en la miseria.
Según la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), 30 millones de personas mueren cada año de hambre en el mundo. Este dato, junto al de que la esperanza de vida de los recién nacidos en África no supera los 35 años, son un claro ejemplo de la gran pobreza en la que vive esta población. Pero no sólo el hambre impide el desarrollo a África. En la década anterior, 32 de los 53 países que forman el continente vivieron algún tipo de conflicto armado. Y es que el continente africano es la zona del mundo más golpeada por las guerras. África ha perdido millones en estos conflictos. Un estudio desarrollado por la ONG Interpón Oxfam señala que cada batalla sufrida por el continente reduce la economía del mismo en casi un 15 por ciento. El dinero de los conflictos podría invertirse en el hambre, el agua potable o la lucha contra las diferentes epidemias. Estas son otras de las grandes causas del subdesarrollo africano. La tuberculosis, la peste o la malaria matan a miles de personas anualmente. Aunque quizá la peor de las dolencias es el virus de la inmunodeficiencia humana. Van den Boom, vicepresidente de la iniciativa internacional por la vacuna del sida, IAVI, indicó que casi 40 millones de personas están infectadas con el virus. Esta cifra se agrava por el complejo y extenso tratamiento de dosis combinadas de medicamentos que, en la mayoría de los casos, no llegan a África. El 90 por ciento de las muertes por dicha enfermedad se registran allí. La historia tampoco ha sido fácil para el continente africano. El duro dominio colonial no se preocupó por su desarrollo económico. Durante años fue almacén de materias primas pagadas a precios impuestos por los países desarrollados que, a su vez, le vendían productos manufacturados a precios occidentales que no podían pagar. Esta situación aún no ha mejorado mucho con respecto a aquellos años. África es libre pero ha sido abandonada a su suerte.





