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ANÁLISIS DE ESPAÑA

Partidos tontos

Fotografía

Por Alejandro RequeijoTiempo de lectura2 min
España08-07-2007

Todo parecía haberse puesto de cara para el Partido Popular de Mariano Rajoy. Después de tres años de travesia por el desierto, unas elecciones autonómicas habían devuelto la ilusión en el seno de la formación. Y todo esto a menos de un año para las generales. Ya había quien lo comparaba con la remontada del Real Madrid en la liga de fútbol. Los populares habían hecho lo más dificil: ganar unos comicios siete años después. Todo era esperanza, ilusiónes renovadas. Hasta Rato había abandonado el FMI para sumarse a esta recta final de la que el PP tenía opciones reales de salir victorioso. No obstante, justo cuando la lucha entre uno y otro se encontraba más igualada que nunca. Justo cuando fallar ya no está permitido porque cualquier error puede ser definitivo, va Rajoy y se tropieza con un partido tonto de estos que te hacen retroceder varios metros en tu sprint final hacía la victoria. Concretamente un partido tonto se da cuando alguién que tiene todas las papeletas para ganar comete tantos errores que acaba perdiendo contra pronóstico. Y con todos los respetos para Zapatero, siempre que haya una tribuna de por medio el favorito es Rajoy. En esta ocasión además el popular acudía sacando pecho todavía después de su victoria en las autonómicas. El Debate sobre el Estado de la Nación podía ser una ocasión inmejorable para certificar la recuperación de su partido. Rajoy en este tipo de citas está llamado a ganar siempre porque es su especialidad. No obstante, una cosa es la teoria y otra la práctica. El líder del PP no supo materializar su superiodad en este terreno y cualquier resquicio de debilidad fue aprovechado por su adversario, que tampoco ha nacido ayer. Rajoy cometió los mismos fallos de siempre. Se llenó de balón en el tema de ETA para deleite de los incondicionales del tema, pero en contra de las intenciones del resto del partido, que vio como los discursos de su líder no tocaban en profundidad el resto de errores de la legislatura Zapatero. Con su excesiva insistencia en que el pesidente presentase las actas de sus reuniones con la banda, y sin abordar la crítica en otros temas, Rajoy terminó por legitimizar la gestión del Gobierno en términos generales. Ahora la sensación dentro del PP es la de la decepción ante una gran ocasión perdida. Justo en el momento en el que mejor lo tenían. El Gobierno no sólo se les escapó vivo, sino que, según la opinión pública, Zapatero fue quien ganó el debate. Y eso que su discurso fue malo de solemnidad y poco serío. Pero en el cuerpo a cuerpo estuvo más hábil. Este pequeño margen le ha valido al líder socialista para hacer una remodelación de Gobierno y venderla como el incio de la preparación del Ejecutivo que viene. Aquí el que no corre vuela.

Fotografía de Alejandro Requeijo

Alejandro Requeijo

Licenciado en Periodismo

Escribo en LaSemana.es desde 2003

Redactor de El Español

Especialista en Seguridad y Terrorismo

He trabajado en Europa Press, EFE y Somos Radio