Esta web contiene cookies. Al navegar acepta su uso conforme a la legislación vigente Más Información
Sorry, your browser does not support inline SVG

ANÁLISIS DE LA SEMANA

Esperanza sin olvidar la tensión

Fotografía

Por Isaac Á. CalvoTiempo de lectura2 min
Internacional08-07-2007

La actualidad internacional vive momentos de esperanza aunque tampoco puede, ni debe, olvidar la tensión que habitualmente sufre. Oriente Próximo es un buen ejemplo de ello. Hamas ha conseguido un importante efecto propagandístico al lograr la liberación del periodista británico Alan Johnston, secuestrado meses atrás. El Movimiento de Resistencia Islámica ha presionado y negociado la puesta en libertad de Johnston y se ha apuntado un tanto ahora que la Comunidad Internacional le mira con aún más recelo por desalojar violentamente a Al Fatah de las instituciones de Gaza. A este respecto, el presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Mahmud Abbas, sigue contando con el respaldo de los principales actores mundiales y de Israel, que ya ha ultimado la excarcelación de 250 presos palestinos sin delitos de sangre y descongelado una partida millonaria para la ANP. A pesar de ello, todavía se siguen registrando conatos de tensión debido a las incursiones israelíes y a los ataques de los radicales de formaciones palestinas. Donde la violencia también está siendo protagonista es en Pakistán. Los islamistas se han atrincherado en la Mezquita Roja de Islamabad y mantienen su desafío al presidente paquistaní, Pervez Musharraf. Éste ha lanzado un ultimátum a los rebeldes para que depongan su actitud y el Ejército está preparado para intervenir. De momento, al menos, 20 personas han perdido la vida y los clérigos de este templo llevan meses presionando y provocando al Ejecutivo para que imponga la ley islámica. La esperanza sin olvidar la tensión también se vive en Reino Unido. El Gabinete de Gordon Brown ha reducido un grado la alerta terrorista porque los ataques terroristas ya no parecen inminentes. Aun así, no van a bajar la guardia y se van a incrementar los controles de seguridad y de prevención después de que los detenidos por los atentados fallidos de finales de junio estuvieran perfectamente integrados –la mayoría como médicos- en el Sistema Nacional de Salud británico. La tensión también se palpa últimamente en las reuniones entre el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, y su homólogo ruso, Vladímir Putin. Ambos están enzarzados por el escudo antimisiles que la Casa Blanca quiere instalar en Centroeuropa. Rusia quiere mantener las reminiscencias de cuando era una gran potencia y tenía grandísimas influencias en Europa Oriental, pero cada vez es más difícil. A pesar de ello, no parece que las discrepancias vayan a más pues a todas las partes les interesa un acuerdo en esta cuestión.

Fotografía de Isaac Á. Calvo

Isaac Á. Calvo

Licenciado en Periodismo

Máster en Relaciones Internacionales y Comunicación

Editor del Grupo AGD