INMIGRACIÓN
Una oleada de cayucos acelera la necesidad de buscar nuevas medidas

Por Marta G.Bruno
2 min
Sociedad15-05-2007
Las jornadas de campaña electoral coinciden con la llegada de nuevos cayucos a las costas españolas, lo que incita a una reflexión acerca de la eficacia de las medidas que España ha tomado para acabar con este problema. Las autoridades han interceptado en lo que va de año más de 3.000 inmigrantes en las costas canarias, un 67 por ciento menos que el año pasado.
Las numerosas medidas que el Gobierno ha establecido para evitar la llegada de cayucos a las costas españolas, como las polémicas vallas que se instalaron en las zonas fronterizas de Ceuta y Melilla, no han impedido que decenas de africanos lleguen a España en busca de un mundo mejor. Todos se desesperan por obtener un trabajo decente y en definitiva, unas condiciones de vida aceptables. El buen tiempo y el estado apacible del mar han animado estas semanas a miles de inmigrantes a embarcarse en pateras que se encuentran en condiciones lamentables. Estos días se ha rescatado a decenas de personas, entre ellas algún que otro bebé, a bordo de cayucos en Canarias y en las costas andaluzas. Las alarmas se han disparado de nuevo. Como medida urgente, el Ejército del Aire ha ordenado el despliegue del primer avión militar que volará fuera del territorio español, cuya función será controlar los cayucos que parten desde las costas africanas. Las Fuerzas Armadas ya participaban en la lucha contra la inmigración ilegal, pero por el momento utilizaban sólo helicópteros y patrulleras. El Gobierno ha concretado esta serie de medidas en un mayor control de las fronteras, la garantía de un trato humanitario aceptable, más cooperación con los países de origen y una implicación europea.Un informe realizado por los ministerios de Exteriores, Justicia e Interior acerca de la cooperación con el Magreb ha facilitado conclusiones esperanzadoras. El documento afirma que la fluida relación con Marruecos y Argelia ha permitido que las pateras que desembarcan en las costas andaluzas se hayan reducido un 40 por ciento en el último año. Incluso la cifra de detenidos ha disminuido más de la mitad, según este informe. Por lo tanto, el diálogo y la cooperación se presentan como las dos vías de apoyo que pueden aportar una solución clara a este drama, que para los inmigrantes comienza como un viaje precario que hará que sus vidas cambien por completo.





