SANIDAD
El ¬caso Maeso¬, uno más en las listas de negligencias médicas en España
Por Esteban del Pozo
2 min
Sociedad19-05-2007
Morir de insuficiencia respiratoria por que el médico retiró el mecanismo de respiración asistida al confundirse de paciente, amputaciones de las dos piernas cuando sólo le tenían que haber cortado una, fallecimiento de dos mujeres por hemorragia incontrolada al suministrarlas 250 cc de suero glucosado contaminado por una poderosa bacteria...
Estos son unos pocos ejemplos de negligencias médicas que se producen en España. En la mayoría de las ocasiones el resultado no es la muerte, pero las consecuencias físicas y psíquicas es insuperable. Las cifras exactas de los casos de descuidos médicos en 2006 todavía no se saben. Pero en 2005, la Asociación El Defensor del Paciente (ADEPA) recibió 12.037 reclamaciones relacionadas con presuntas desidias médicas, aumentando únicamente el 2,39 por ciento. Sin embargo, el número de muertos por negligencia médica disminuyó un 6,1 por ciento respecto al año anterior, llegando a la cifra de 508 fallecidos. España era en 2001 la nación europea con menor número de casos de descuidos médicos, hoy en día, este país se sigue manteniendo a la cola de los estados europeos. Por regiones, la Comunidad de Madrid es en la que más demandas se han producido. Especial relevancia en el terreno político produjo las presuntas sedaciones irregulares en el Severo Ochoa de Leganés, en el que el doctor Montes, jefe de urgencias del hospital, suministró calmantes que en numerosos casos llevó a la muerte de los pacientes. Hace unos días ha salido la sentencia del caso Maeso, según la cual el anestesista fue el culpable de contagiar la hepatitis C a 275 personas a través de la "actuación anestésica o sedación, que les fue practicada por haber usado el procesado previamente el material empleado para anestesiar, sedar o tratar a los pacientes con rotura de la integridad de la piel, de manera que con restos hemáticos suyos contaminados con el virus de la hepatitis C se transmitieron a los pacientes. Esto se produjo entre los años 1988 y 1998 en los hospitales valencianos privados Clínica Quirón, Virgen del Consuelo y Casa de Salud, y también en el público La Fe. Tras un proceso de nueve años, la sentencia le condena a 1.933 años de cárcel (aunque no podrá estar más de 20 años) y a pagar unas indemnizaciones que ascienden a 20.374.000 euros. Los pagos los debería realizar el anestesista, pero ante la imposibilidad de ello, el tribunal nombró como responsables civiles directas a distintas aseguradoras. Como responsables civiles subsidiarios, nombra a la Consejería de la Generalidad Valenciana, al centro médico Urotecno y la Casa de Salud.





