SALUD
Los síntomas en tratamientos oncológicos disminuye gracias a la ciencia
Por María Reyes Romero
3 min
Sociedad10-05-2007
Los tratamientos médicos avanzan, y aquellos destinados al cáncer lo han hecho a pasos agigantados en estos últimos años. El principal y mayor beneficio obtenido de las investigaciones en relación a este tipo de procedimientos, ha sido la disminución de síntomas secundarios que hacía tan incómodo el proceso para el paciente.
El tratamiento del cáncer es multidisciplinar, es decir, las diferentes técnicas se combinan para ofrecer a cada paciente una terapia adaptada al tipo de afección tumoral concreta que padece, ya que estas pueden ser muy diferentes entre sí. Sin embargo, se siguen una serie de protocolos basándose sobre todo en el tipo, localización y tamaño del tumor, la afectación de los órganos, la edad, el deseo y otras posibles enfermedades del paciente. Las principales y más conocidas modalidades de tratamiento -cirugía, radioterapia y quimioterapia- han sufrido el avance científico reduciendo su agresividad sobre aquel que las recibe. En el caso de la cirugía, tenía como finalidad eliminar, no sólo el tumor, sino también la mayor cantidad posible de tejido sano de alrededor para asegurar la eliminación de todas las células tumorales. Actualmente, y con el desarrollo de las nuevas técnicas quirúrgicas, se ha convertido en lo que se denomina cirugía conservadora debido a que en la mayoría de las ocasiones conserva el órgano del paciente en donde es localizado el tumor. Los efectos de la radioterapia también son menos frecuentes y más tolerables debido a la mejora de las técnicas empleadas. Aunque que dependerá de la zona en donde se administre el tratamiento, se disponen de aparatos de alta precisión que han hecho posibles altas dosis de radiación sobre un tumor maligno con efectos secundarios mínimos. El desarrollo de nuevos fármacos para reducir los efectos de la quimioterapia permite la realización de terapias más intensivas y eficaces con mayor comodidad para el paciente. Sin embargo, y a pesar de los muchos avances científicos y tecnológicos de los últimos años, España ha dejado de ser uno de los tres primeros países en Europa en el acceso a las mejores terapias oncológicas, situándose por detrás de Austria, Francia, Suiza y Estados Unidos. Aunque continúa por encima de la media del resto de países europeos, los tratamientos que tardan en llegar a Francia poco más de un año, en España no se disponen hasta pasados los dos años y medio, como demuestra el Estudio de Comparación Global de Acceso de los Pacientes a las Terapias Oncológicas realizado por el Instituto Karolinska. Este mismo estudio ha establecido una serie recomendaciones para disminuir al máximo el tiempo de espera a la hora de recibir las últimas terapias. Las más importantes son la de disminuir el período de autorización de comercialización de los nuevos tratamientos oncológicos, sin demoras por la negociación del precio de los mismos y la de incluir todo aquello necesario para las terapias en la planificación de los presupuestos sanitarios del Estado. Todos los estudios coinciden en que el factor más importante de prevención de las afecciones tumorales concierne a los buenos o malos hábitos del paciente ya que 80 de cada cien casos de cáncer se deben a factores externos y por lo tanto son remediables. Sólo por dejar de fumar se evitarían ocho de cada diez cánceres de pulmón; por dejar de beber el 80 por ciento de los tumores malignos de cabeza y cuello; y por llevar una comida equilibrada se eliminarían casi la mitad de los cánceres. Además, es fundamental realizar todas las pruebas preventivas recomendadas por los médicos ya que éstas salvarán más de dos millones de vidas hasta el 2020, una cifra que alcanzará los seis millones en el 2040.





