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SER UNIVERSITARIO

Elecciones... ¿generales?

Fotografía

Por Álvaro AbellánTiempo de lectura3 min
Opinión13-05-2007

Aunque van camino de negarlo tres veces, Partido Popular y PSOE han convertido estas autonómicas y municipales en un anticipo de las elecciones generales. Como si de un embarazo se tratara, la concepción se anuncia nueve meses antes del parto... y todos sabemos lo que se puede llegar a sufrir durante un embarazo de estas características. Los análisis de resultados muestran que buena parte del electorado distingue intereses y muda su voto en municipales, autonómicas y nacionales, pero no deja de ser cierto que unos y otros resultados están bastante relacionados. Los analistas de uno y otro partido sostienen, por ejemplo, que determinadas comunidades “no se pueden perder” sin que eso tenga repercusiones terribles a nivel nacional. El PP, por ejemplo, debe a su fuerza en Madrid buena parte de sus éxitos nacionales del pasado y gracias a que conserva esa comunidad y otras importantes sigue “vivo” política y mediáticamente. El PSOE, por otro lado, sabe que se la juega en Cataluña y de ahí sus constantes coqueteos con el nacionalismo y su interés por exterminar políticamente al PP en dicha comunidad (para lo cual no duda en calumniar negando el carácter democrático del PP, acusándolo falsamente de anticatalán, de franquista, etc.) Pero no sólo en cuanto a estrategias “de partido” es vital la relación entre las municipales o autonómicas y las nacionales. Lo es desde el punto de vista más práctico, por ejemplo: se entendería muy mal que el candidato del PSOE en Asturias no revalidara su cargo, teniendo en cuenta los regalos en dinero e infraestructuras que el Gobierno español (del mismo signo político) le ha concedido. Justo al revés sucede con la Comunidad de Madrid (del PP), cuyos ciudadanos han sufrido los recortes en su partida del presupuesto nacional, las trabas ministeriales a sus proyectos de desarrollo e incluso la burla de la ministra de turno que “inauguró” en falso unas obras en el Metro que, por cierto, se negó a financiar. Las inminentes elecciones en el País Vasco y Navarra -y las pasadas en Cataluña- están también marcadas por la política nacional de los tres años anteriores y sus resultados influirán decisivamente en los de las próximas generales. El retorno de Batasuna a las instituciones y el rearme económico que eso supone para ETA es fruto directo de la acción -mejor: de la interesada y consciente omisión- del Gobierno nacional del PSOE y de sus intereses locales. El pacto para aislar nacionalmente al Partido Popular es gestado por las izquierdas -generalmente nacionalistas- y sostenido fundamentalmente desde políticas y partidos locales. Todas estas razones me llevan a pedirle, querido lector, que reflexione mucho sobre su decisivo voto en las próximas elecciones. Porque todas las encuestas nos enseñan que votamos “localmente” por nuestros intereses locales y a los grandes partidos cuando votamos en clave nacional. Sin embargo, la dinámica democrática actual nos lleva a que nuestro voto local hace posible o imposible un bien nacional. Así, localmente nos hacemos tan “egoístas” que luego, nacionalmente, nos resulta imposible convivir. Pensemos mucho nuestro voto, con una mirada más allá de nuestra aldea y del inmediato presente pues, parafraseando a Pessoa, somos del tamaño de lo que vemos, no del tamaño de nuestra aldea.

Fotografía de Álvaro Abellán

$red

Doctor en Humanidades y CC. Sociales

Profesor en la UFV

DialogicalCreativity

Plumilla, fotero, coach