ANÁLISIS DE SOCIEDAD
Debajo del capirote

Por Almudena Hernández
2 min
Sociedad01-04-2007
España marcha a paso solemne y cansado por las calles. España tiene los ojos negros, castaños, verdes y azules y sólo muestra a través de dos agujeros en la tela, bajo un largo y puntiagudo capirote. Dicen que los ojos muestran el alma. Bajo la túnica, la España anónima recorre las vías, a veces descalza, para trazar kilómetros de viacrucis, como si la ancha avenida, la calle pintoresca o la plaza mayor fueran la estrecha, revuelta, desordenada y populosa Vía Dolorosa de Jerusalén. España busca una respuesta estos días entre tanta multitudinaria soledad procesional a por qué se está bajo el capirote, a por qué surgen las lágrimas, los vivas o las saetas, a por qué se rezan esas oraciones que la falta de práctica recubre con su polvo y sus telarañas, a por qué se pasa frío o a por qué se sufre bajo las andas. En España hay quien llora porque llueve. Lloran los nazarenos, lloran los costaleros, los hermanos mayores, los devotos y los niños. Gimen aunque saben que esta tierra necesita agua para regar sus campos, para evitar cortes de suministro y limpiar el ambiente contaminado y plagado de polen. En este país hay quien aún llora porque la lluvia impide que salga de procesión la imagen a la que miran sin pestañear, a la que cuentan sus confidencias y que les brinda una mirada de consuelo que en el mundo les resulta imposible encontrar. Quienes lloran saben que esa imagen, una representación de Cristo o de la Virgen, una talla en madera policromada, vestida con ricas telas y bordados, se estropea con el agua como ocurre con cualquier otra obra de arte. Pero a muchos no les importa que se malogre una valiosa talla que algún artista esculpió hace siglos. Lo que realmente les preocupa es no participar de eso a lo que interiormente se sienten llamados a participar y con lo que públicamente quieren dar testimonio. Incluso bajo la lluvia España marcha solemne en una arraigada multitudinaria manifestación de fe.
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Almudena Hernández
Doctora en Periodismo
Diez años en información social
Las personas, por encima de todo






