ANÁLISIS DE ECONOMÍA
Puñaladas en el campo de pruebas

Por Gema Diego
1 min
Economía25-03-2007
Ir con la cara descubierta y con las cartas en la mano es una actitud que la pugna por Endesa exige desterrar por completo. Así lo están demostrando los contrincantes que se afanan en lograr el poder dentro de la eléctrica. Hasta E.ON hizo de las suyas en su día, aunque ahora se está convirtiendo en la víctima de todas las conspiraciones. Enel y Acciona se las prometían muy felices hasta que entró en escena la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), que se ha convertido en la salvaguarda para que E.ON pueda completar el proceso de su OPA sin interferencias. Aunque nunca se sabe, porque esta OPA, como demuestra semana a semana, es una novela de final abierto. El problema es que tantos movimientos imprevistos pueden terminar causando la debilidad de Endesa, convertida en campo para experimentos de las circunstancias que acarrearía un futuro mercado energético europeo, donde los intentos de expansiones internacionales deberán luchar contra enconados nacionalismos que esconden todo tipo de trucos. Saberse objeto de deseo es un halago... hasta que el exceso empieza a cansar y los tirones internos desembocan en suspensiones en bolsa y en incertidumbre. Dudar es bueno hasta que se empieza a vivir en duda: ante un camino gris, como los trabajadores de Delphi, o ante la desesperante lentitud de la justicia, como en el caso de los abusos de las operadoras de telefonía móvil. Finales abiertos, miles de posibilidades y la sombra de las puñaladas escondida tras algunas de éstas.






