ANÁLISIS DE ECONOMÍA
Cartas llenas de enfados

Por Gema Diego
1 min
Economía03-12-2006
El correo no trae últimamente buenas noticias. El furor de los emilios ha acallado algunas buenas costumbres de escribanos con sentimientos a flor de piel, y la variedad de las tarjetas de felicitación electrónicas ha hecho disminuir el flujo de estampas de árboles, belenes y paisajes nevados. Se acerca la Navidad y, en medio de alguna carta personal perdida, procedente del extranjero o de allende las provincias, aparece un recibo o una notificación bancaria. En lenguaje entre administrativo y eufemístico, dice a las claras: “Prepárate a pagar más por las cuotas de tu hipoteca”. O bien: “El coste de la electricidad se incrementará en 2007”. Nada menos que la mayor subida en 20 años. Esto, sumado a las anunciadas medidas para restringir el despilfarro de agua, asusta al sueldo de cualquier mileurista o mileurista y medio. Las únicas buenas noticias por vía postal sólo le deben de llegar a los inversores en bolsa; o a los accionistas de Iberdrola, por supuesto. Con estas circunstancias, a algunos les da por ir por el mal camino y engañar a Hacienda. Pero la Justicia y la Administración no son tontas, y siempre hay un día en el que dentro del buzón se descubre la carta maldita.






