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ANÁLISIS DE ECONOMÍA

Unas segundas vacaciones

Fotografía

Por Gema DiegoTiempo de lectura2 min
Economía10-09-2006

Ésta es justo la época. Ésa en la que nunca falta el listillo de turno que, cuando todo el mundo arrastra sobre sus espaldas un síndrome post-vacacional de caballo y una cuesta de septiembre cual montaña de Sísifo, sonríe con fingido candor a la par que espeta: “Pues yo me cojo las vacaciones ahora...”. Este tipo de individuos adora ser el blanco de todas las envidias, de todas las miradas de ojos medio somnolientos que bucean en la red en busca del chollo aéreo que permita escapar por cuatro duros, aunque sólo sea un fin de semana. No más de dos días para huir de la rutina y de los malos rollos de un trabajo que siempre tiene la virtud de engañar a pesar de que en algún lugar de una hoja firmada figure la palabra indefinido. Ésta es justo la época. Ésa en la que las administraciones públicas son capaces de pillarnos a contrapié con anuncios desagradables. Unos se quedan en globos sonda y otros se convierten en irritantes medidas que se disfrazan de dulces razones para ser introducidas como quien no quiere la cosa. Como la de incrementar en un céntimo por litro el impuesto sobre el diésel, que así, enunciada a bocajarro, resulta una cuestión tan despreciable como la irrisoria pieza de cobre que uno tira al suelo cuando la encuentra perdida en un bolsillo. Además, la modificación llega en el momento perfecto: precisamente cuando el precio del petróleo tiende a descender y el triángulo nada amoroso que se han montado Gas Natural, Endesa y E.ON se pone de lo más interesante y ejerce como elemento de distracción sobre intelectos pensantes recién regresados del estado vacacional-vegetal. Por todo ello, ésta es justo la época. Ésa en la que se anhelan unas segundas vacaciones con sabor a helado de vainilla, con un tiempo lento como el descenso de los sudorosos rayos del sol y con una carretera por delante que despeñe en sus curvas el encarecimiento de cualquier energía que se pueda imaginar.

Fotografía de Gema Diego