VENEZUELA
Venezuela entra en MERCOSUR entre protestas de la patronal
Por Luis Miguel L. Farraces
2 min
Internacional08-07-2006
El tratado del Mercado Común del Sur (MERCOSUR) cuenta desde la pasada semana con un quinto miembro, Venezuela, que se suma así a Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay en el seno del proyecto. El presidente venezolano, Hugo Chávez, utilizó la pasada semana la adhesión a este tratado de libre comercio como un logro para contestar a sus opositores, que piensan que la actitud mesiánica del mandatario y su intención de influir en la política interna de terceros países han ido aislando poco a poco a la República Bolivariana de la escena internacional.
La entrada de Caracas en MERCOSUR se produce después de la decisión de Chávez de retirar a Venezuela de la Comunidad Andina de Naciones (CAN) formada por Perú, Colombia, Bolivia y Ecuador debido a la firma del Tratado de Libre Comercio con EE.UU. por parte de los gobiernos de Lima y Bogotá. Por esta misma senda entra el líder venezolano en MERCOSUR, alegando que serán necesarias ciertas reformas para que el proyecto “no sea devorado por las estrategias imperiales como le sucedió a la CAN”, afirmó Chávez. Por su parte, la patronal venezolana ha criticado la decisión de Chávez por considerarla unilateral. Los empresarios se quejan de no haber sido consultados en ningún momento sobre la adhesión y temen que muchas empresas locales no podrán hacer frente a los productos provenientes de Brasil y Argentina, llevándolas a la quiebra. “El Gobierno ha tomado una decisión en la que ha prevalecido el criterio geopolítico más que el económico” afirmó el presidente de la patronal más importante del país, José Luis Betancourt, quien además se queja de que el Gobierno chavista no ha realizado estudio alguno sobre la capacidad de exportación de las empresas venezolanas. La firma del pacto por parte de Venezuela se produce en el momento en el que los países miembros de MERCOSUR se han marcado el objetivo de haber roto para 2012 todas las barreras arancelarias entre ellos. El proyecto nació en Uruguay en 1991 con la firma del Tratado de Asunción entre Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay, que preveía la supresión de aranceles y la adopción de una tarifa externa común, el TEC. Pero las altas expectativas no siempre se han cumplido. En los últimos años se han acusado varias diferencias entre los aún escasos miembros (Bolivia y Chile se integrarán pronto al proyecto) tales como: las rivalidades en algunos sectores por los intereses de sus empresas entre Brasil y Argentina; la polémica suscitada entre Uruguay y Argentina por la instalación de la ya famosa fábrica de celulosa a orillas del río Uruguay (que estaba proyectada para ser instalada en un primer momento en la orilla argentina) y las aplastantes diferencias entre los dos socios más grandes, Brasil y Argentina, con los otros más pequeños.





