Esta web contiene cookies. Al navegar acepta su uso conforme a la legislación vigente Más Información
Sorry, your browser does not support inline SVG

SER UNIVERSITARIO

“Sin concesiones políticas”

Fotografía

Por Álvaro AbellánTiempo de lectura3 min
Opinión02-07-2006

Zapatero ha escenificado el inicio del diálogo con ETA a su estilo: con un lenguaje de dobles significaciones para contentar a todos y con mentiras respecto del pasado, el presente y el futuro de sus decisiones y acciones. Si la honestidad fuera la virtud del gobernante, como ocurriera en la antigüedad, el mismo pueblo habría pedido y obtenido ya la cabeza de Zapatero. El presidente del Gobierno dijo que anunciaría el principio del diálogo con ETA en Sede parlamentaria. El jueves pasado, para evitar el desgaste que le supondría hacer ese anuncio frente al PP, decidió montar una rueda de prensa en el Edificio del Congreso, pero en una sala aparte, frente a los medios de comunicación y al margen de los parlamentarios. El presidente del Gobierno dijo que aceptaría establecer un diálogo con ETA bajo una condición infranqueable: no pagar precio político. Pero resulta que, mucho antes de ese anuncil, ya empezó a pagar precio político. Qué es, sino precio político, que la Fiscalía General, controlada por el Gobierno, aconseje a favor de los intereses de los etarras y en contra del criterio de los jueces encargados de los casos. Qué es, sino precio político, que el PCTV, heredero de Batasuna, tenga representación parlamentaria en la Cámara vasca. Qué es, sino precio político, que los estatutos de Cataluña y Andalucía reconozcan los conceptos de “realidades nacionales”. Qué es, sino precio político, que el Gobierno dialogue oficial e institucionalmente con ETA por vez primera en nuestra democracia (tal y como pidió ETA al PSOE ya en el año 2004). Qué es, sino precio político, la “internacionalización del conflicto” que siempre ha pedido ETA y que sólo ha concedido este Gobierno, llamando a especialistas internacionales que estuvieron presentes en la desaparición del IRA. Qué es, sino precio político, no sentarse con las víctimas del terrorismo y acusarlas de frenar el “proceso de paz”. Qué es, sino precio político, llamar “proceso político de paz” a lo que debería ser “exigir la rendición incondicional de una banda de asesinos”. El presidente del Gobierno dijo en la declaración del jueves que respetará siempre “las decisiones de los ciudadanos vascos que adopten libremente”. Pero, como siempre, no sabemos qué significa eso. No sabemos si eso supone que los vascos deberán hacer oír su voz por los cauces democráticos establecidos para todos los españoles o si podrán inventarse uno propio. Lo único que sabemos es que esas palabras son las mismas que solicitó ETA del Gobierno en su comunicado del pasado 22 de marzo. Vamos, que lo poco que sabemos es que Zapatero miente respecto de lo que dice haber hecho y respecto a lo que sabe que va a hacer; distorsiona la realidad y retuerce el lenguaje; coquetea con los asesinos, margina a las víctimas y despista a los ciudadanos de a pie. Lo único que sabemos es que no hace otra cosa que conceder políticamente a ETA a la vez que proclama que no habrá concesiones políticas. Zapatero ha perdido toda la dignidad que se le presupone a un buen líder: honestidad y compromiso con sus electores; de ahí que es más que razonable -contra lo que piensa De la Vega- que muchos sectores sociales no le apoyen incondicionalmente. Porque “si alguien me engaña una vez, es su culpa; pero si me engaña una segunda vez, es culpa mía”.

Fotografía de Álvaro Abellán

$red

Doctor en Humanidades y CC. Sociales

Profesor en la UFV

DialogicalCreativity

Plumilla, fotero, coach