PACTO POLÍTICO
La lucha contra los tránsfugas une a los partidos
Por Antonio Pérez
2 min
España28-05-2004
Malos tiempos para los acuerdos y el entendimiento político... Con excepciones que confirman la regla. Los princales partidos han unido fuerzas para luchar contra los concejales tránsfugas que utilicen su posición para cambiar los resultados determinados por los electores. La medida obliga a los firmantes a excluir de sus listas -y del partido- a los políticos díscolos y a los que se beneficien de su actuación.
Ni formar parte de listas electorales ni mantener o cambiar mayorías de gobierno. Los tránsfugas lo tendrán más difícil desde ahora, ya que los principales partidos políticos han sumado fuerza para lugar contra sus compañeros díscolos. El Partido Socialista (PSOE), el Partido Popular (PP), Izquierda Unida (IU), Coalición Canaria (CC), el Partido Nacionalista Vasco (PNV) y Convergencia i Unió (CiU) son los firmantes de este acuerdo, que se creará un órgano de expertos –con conocimientos jurídicos y de “sentido común”- encargados de determinar en qué casos existe transfuguismo y las medidas que se deberán adoptar si los grupos políticos implicados no alcanzan un consenso. Del mismo modo, el Pacto Antitransfuguismo incluye la elaboración de una lista con las personas calificadas como tránsfugas, para facilitar el compromiso adoptado por los partidos políticos de no incluirlos en sus listas electorales. Además, a partir de ahora no sólo se castigará al tránsfuga, sino también a los que se beneficien de su comportamiento. En el momento en el que se produzca un caso, el partido deberá abrir un expediente disciplinario al concejal tránsfuga y expulsarle tanto a él como a los que se vean favorecidos por su actitud. Por otra parte, se deberá informar al Ministerio Fiscal aquellos casos en los que se detecten comportamientos ilícitos que pudieran conllevar responsabilidades penales después de la evaluación de la Comisión de Seguimiento creada tras la aprobación del Pacto. El ministro de Administraciones Públicas, Jordi Sevilla, fue el encargado de presentar el texto. Explicó que, desde el inicio de la legislatura se han contabilizado un total de sesenta casos de transfuguismo, una cifra que no alcanza el cinco por ciento, y que los casos más graves no llegan al tres por ciento, por lo que la inmensa mayoría de las corporaciones municipales funcionan de acuerdo con el resultado determinado por los ciudadanos. En este sentido, Sevilla alabó el acuerdo al calificarlo como un “instrumento valioso” para terminar con las conductas que defraudan la confianza de los ciudadanos en las instituciones y en la democracia. Por ello, el objetivo principal de este pacto no es otro que lograr “la máxima eficacia en el aislamiento y la eliminación” de las actitudes que truncan la voluntad popular expresada por los electores en las urnas.





