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ETA

El PP niega al Ejecutivo su aval para negociar con la banda

Por Enrique García GarcíaTiempo de lectura1 min
España24-05-2006

Gobierno y Oposición de enfrentan en una guerra de interpretación de términos. Desde que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, anunciase que daba por verificado el “alto el fuego” de ETA, el beneplácito del Partido Popular (PP) para seguir adelante ha estado suspendido en el aire.

El secretario General del PP, Ángel Acebes, declaró indignado que el consentimiento de Rajoy se lo había dado al Presidente sólo “para verificar la irrevocable decisión de disolverse” de ETA, y no para iniciar “ningún proceso de diálogo con una banda terrorista”. Acebes también aseguró que el proceso de paz es, en realidad, “un proceso de chantaje de una banda terrorista a 44 millones de españoles” y reiteró que “no se puede negociar con ETA ni con Batasuna, y no se puede pagar precio político”. Mariano Rajoy aclaró su postura en profundidad durante un encuentro informal con la prensa. El líder popular considera que, si el presidente cree que la mejor manera de verificar “la voluntad de disolverse” de ETA es “con un contacto similar a que mantuvo el Ejecutivo de Aznar durante la tregua de 1998” le apoyará. Sólo en ese caso. Rajoy lamentó que anuncios como el de Baracaldo (en el que el presidente fijó el inicio de las negociaciones con la banda en Junio) “den alas a ETA, haciéndoles creer que el Gobierno va a ofrecerles una negociación”. Lo fundamental, insistió Rajoy, no es que el presidente vaya a hablar al Congreso sobre el asunto, sino verificar si ETA va a disolverse o no. Según fuentes socialistas el anuncio de Zapatero podría producirse la primera o la última semana de Junio. En principio la mayor parte de los partidos han expresado su respaldo al Gobierno, y desde el Partido Socialista (PSOE) se ha remarcado que todo contacto tendría como fin, por supuesto, el fin de la violencia. Queda por ver ahora si los políticos serán capaces de congraciar la “disolución de ETA” con “el fin de la violencia”.

Fotografía de Enrique García García