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ANÁLISIS DE INTERNACIONAL

El ‘sí’ de Montenegro y los problemas de Oriente

Fotografía

Por Isaac Á. CalvoTiempo de lectura2 min
Internacional28-05-2006

Los montenegrinos han decidido separarse de Serbia y constituirse en un Estado independiente. El referéndum tuvo una altísima participación –más del 80 por ciento- y los resultados mostraron que se superaba el umbral del 55 por ciento de votos afirmativos que exigía la Unión Europea para reconocer el resultado. La separación de Montenegro no es más que el epílogo de lo que fue Yugoslavia y que, desde 1990, ha ido descomponiéndose hasta perder, incluso, su nombre. Los serbios han admitido la situación, se preparan para perder su única salida al mar y esperan que no aumenten las reivindicaciones secesionistas en la provincia serbia de Kosovo. Montenegro, mientras tanto, se prepara para su nuevo estatus internacional y las autoridades de este pequeño país ya han anunciado que trabajarán para integrarse en la Unión Europea. La UE también fue la encargada de entregar una ayuda de 34 millones de euros para los palestinos. La cuestión en Oriente Próximo está empeorando en las últimas semanas debido, principalmente, a las tensiones entre miembros de Al Fatah y de Hamas y a las demostraciones de supremacía que intentan hacer. A todo ello se unen los ataques israelíes contra objetivos denominados terroristas, que aumentan la violencia y la incertidumbre. El asunto de Iraq fue uno de los que hablaron George W. Bush y Tony Blair en su reunión de la semana pasada. Es normal que les preocupe puesto que la democratización va mucho más lenta de lo esperado, el número de muertos sigue aumentando por los ataques de la insurgencia y del terrorismo y, además, salen noticias de un nuevo escándalo que puede dañar la imagen estadounidense. Según publican algunos medios, tropas de Estados Unidos mataron a varios civiles inocentes iraquíes como venganza por el asesinato de un militar por medio de una bomba en la carretera. El Pentágono está investigando lo ocurrido. No lejos de territorio iraquí, Irán mantiene sus planes para desarrollar un programa nuclear. Aunque desde el Gobierno iraní se reitera que todo tiene fines pacíficos, gran parte de la Comunidad Internacional mira con recelo al presidente del país, Mahmud Ahmadineyad, e intenta ofrecer soluciones diplomáticas que no son aceptadas. Uno de los estados más críticos es Israel que, además, vive con la amenaza expresa de Ahmadineyad. De momento, parece que queda mucho trabajo por hacer y bastantes reuniones que mantener.

Fotografía de Isaac Á. Calvo

Isaac Á. Calvo

Licenciado en Periodismo

Máster en Relaciones Internacionales y Comunicación

Editor del Grupo AGD