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ANÁLISIS DE SOCIEDAD

En el nombre de la Luna

Fotografía

Por Almudena HernándezTiempo de lectura2 min
Sociedad28-05-2006

Llevas el nombre del globo blanco que emboba al hombre desde el principio de la historia, el que hace enamorarnos más, el que nos hace escribir la poesía más honda, el que nos remueve la marea de la nostalgia y nos provoca tempestades en el corazón. Llevas el nombre de la obsesión de los astronautas, que ven en ella insinuantes lunares que luego resultan desconocidos cráteres. Baila cada 28 días al ritmo de las formas curvilíneas de su silueta y luego resulta deberse todo al son del lado oscuro de sus sombras. Luna, desde aquí abajo, la luna es el sueño incierto de una noche de verano y el farol de una postal junto al mar, como esas que se mandan en vacaciones desde los paraísos más insospechados -el mar a veces pega dentelladas a la esperanza-. Luna, desde este horizonte, la luna es la luz plateada que barniza las hojas de los olivos cuando las estrellas no tienen importancia, y es el desvelo por preocupaciones ciertas que llenan el futuro de incertidumbre. También, Luna, tu tocaya es una enigmática dama de leyenda que anhela ser mujer. Además, escarba en las entrañas de la tierra y de las damas hasta lograr manejarlas a su antojo. A veces, mi niña, la luna duele, como duele la vida. No creas, Luna, que el nombre no marca. No busques nunca el porqué de tu nombre, pues siempre lo vas a saber: es el resultado de un hipotético destino aparentemente azaroso, una especie de Bautismo. Por ello, pequeña, el nombre también imprime carácter. A todos nos ha ocurrido. Ser luna implica también depender de otro, como le ocurre al pequeño satélite. Como Luna, y aunque te sorprenda, desde la altura de tu particular espacio, siempre soñarás ser mujer y estarás representada bajo los pies de una de nosotras. Querida niña, ya me gustaría escribirte una nana para que comprendieras sin dolor que las grandes damas tienen los pies en la Tierra mientras tu tocaya se pasa la vida dando vueltas. Seguro que un día logras entenderlo. Bienvenida a esta noche que es la vida. Este amanecer que traes lo llenas de alegría iluminándolo todo con tu pequeñez redonda de Luna.

Fotografía de Almudena Hernández

Almudena Hernández

Doctora en Periodismo

Diez años en información social

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