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MEDIOAMBIENTE

España podría quedarse sin sus emblemas de la fauna nacional

Por Alejandra Linares-RivasTiempo de lectura2 min
Sociedad07-05-2006

El Catálogo Nacional de Especies Amenazadas recoge a los animales más representativos de las fronteras españolas como los peor parados en su evolución. Oso pardo, lince ibérico, águila imperial, quebrantahuesos… están prácticamente abocados a nacer, crecer y vivir en cautiverio para sobrevivir en España.

La Comisión Nacional de Protección de la Naturaleza se encarga de establecer las directrices para que las Comunidades Autónomas contribuyan a la conservación de las especies en peligro. Los Planes de Recuperación para los ejemplares, deberían llevarlos a cabo las propias Autonomías en función de las especies que correspondan a su territorio, sin embargo, como los animales no suelen limitarse a ámbitos territoriales pequeños, en la mayoría de los casos se trata de trabajar conjuntamente. La finalidad de todas las estrategias es asegurar la viabilidad de las poblaciones existentes a largo plazo y corregir la tendencia regresiva de su ecosistema. Estos planes sin duda se elaboraron dado que España posee algunas especies animales casi endémicas que en la actualidad corren el riesgo de desaparecer. La población peninsular de osos pardos, por ejemplo, es de las más amenazadas del mundo, junto con las de Italia, Francia y algunos países asiáticos. Asimismo, la Foca Monje del Mediterráneo se ha extinguido de la mayoría de los países europeos debido a la persecución por parte de los pescadores, la reducción de la pesca costera, la contaminación y la destrucción del hábitat. El Lince ibérico, en cambio, tan sólo sobrevive en España y Portugal y está también en grave peligro de extinción. En los Pirineos españoles vive una importante población de Quebrantahuesos con respecto a la población total europea y, pese a ello, está en proceso de desaparición. En cuanto a las aves, el Águila imperial ibérica, un ave de presa exclusiva del Mediterráneo occidental, es una de las más escasas del mundo. El Urogallo es una especie forestal que se extiende desde la Península Ibérica hasta el este de Liberia; actualmente se le reconocen 12 subespecies, dos de las cuales se encuentran geográficamente aisladas del resto. Una de ellas es el T. u. aquitanicus, que se distribuye a lo largo de los Pirineos españoles y franceses; la otra, el T. u. cantabricus, habita en la Cordillera Cantábrica. La Hubara canaria, por otra parte, es una subespecie de la avutarda única en la zona norte de áfrica que también desaparece lentamente, entre otros motivos, porque los jeques árabes se dedican a cazarla a modo de pasatiempo, al considerarla un ave de lujo. A las especies tan concretas anteriormente nombradas que peligran en España se unen otras más corrientes como los murciélagos, la almeja gigante de río o los lobos.

Fotografía de Alejandra Linares-Rivas