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ANÁLISIS DE DEPORTES

A Gasol se le presenta otro reto

Fotografía

Por Roberto J. MadrigalTiempo de lectura3 min
Deportes07-05-2006

Después de las alabanzas llega el turno para la crítica. Memphis ha sido el único equipo de los 16 que optaban al título de la NBA que se ha ido sin ganar un solo partido –por tercer año seguido– en las eliminatorias por el título. Después de 12 encuentros con derrota en la postemporada, no sorprende que Jerry West –el presidente de operaciones de los Grizzlies– afirme que Pau Gasol aún no es una superestrella, y que necesita aprender a echar mano de la experiencia. Una crítica que esconde un consejo y una orientación para que el español sepa por dónde se le exige a razón de su jugoso contrato, 86 millones de dólares. Pero el de Sant Boi es listo y, al igual que la temporada anterior –cuando Memphis le instó a renunciar a la selección–, se puede esperar que un paso atrás suponga dar luego dos al frente. Nadie le puede quitar a Gasol su gran rendimiento, en una temporada en que ha explotado como jugador. Y con 25 años, aún tiene mucho margen para mejorar. Sin embargo, el batacazo en los playoff es lo que se recuerda al valorar el conjunto del año. West lo sabe, y es consciente de que necesita rodear a Gasol de jugadores competitivos. Sin embargo, los que llegan de la hornada del Draft son inexpertos y –a tenor de lo visto en las últimas temporadas– no cumplen las expectativas. Tampoco ayuda en ese aspecto la clasificación de la temporada: el sorteo trata de beneficiar a los equipos con más derrotas. Así que el logo –la silueta de West es el anagrama de la NBA– optará, con probabilidad, por rastrear el mercado de agentes libres y sopesar qué jugadores pueden entrar en un intercambio del que Memphis salga reforzado. Con una ambición declarada por mejorar y su habilidad para mover hilos en los despachos, se puede apostar a que habrá una operación de calado. Aunque no quiere decir que vaya a ser cuestión de tiempo: la pretemporada es muy larga y el rendimiento del equipo no tiene por qué bajar cuando empiece la próxima fase regular. Porque los resultados son claros, pero el fracaso es sólo relativo. En las últimas temporadas, desde la llegada de Gasol, West ha orquestado unos cuantos bailes de fichajes que han llevado a Memphis a dejar de ser un equipo perdedor. Antes bien, los Grizzlies se han consolidado plenamente en la dura Conferencia Oeste. Ahora bien, no es ningún secreto que todavía están a la sombra de San Antonio, Dallas y Phoenix, tres organizaciones que están un paso por delante. Pero hay que recordar que cuando West llegó como presidente de operaciones, el equipo había conseguido 23 victorias. Ahora esos registros son de 49 victorias Lo que aún no tiene Memphis es el pedigrí, la experiencia y el tempo de sus rivales en la postemporada, cuando la frontera no es que un equipo sea bueno, sino campeón. Los Grizzlies son un equipo competitivo, pero será complicado que se pueda quitar el trauma de haber sido barrido siempre en la primera ronda. En este punto, el tiempo cuenta para quitarse el sambenito y la presión sicológica.

Fotografía de Roberto J. Madrigal