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ANÁLISIS DE ESPAÑA

Hay PSOE para rato

Fotografía

Por Alejandro RequeijoTiempo de lectura3 min
España09-04-2006

Las legislaturas, como las ligas, son muy largas y sólo las gana el partido o el equipo que tenga la plantilla más amplia y compensada para llegar hasta el final. Tras la remodelación de Gobierno llevada a cabo por el presidente José Luis Rodríguez Zapatero, los socialistas han demostrado que en este terreno también están mejor preparados que su rival. Cuando el PSOE llegó a La Moncloa, el Partido Popular le acusó de no tener un gabinete de garantías para gobernar España. No obstante, con el tiempo Zapatero ha ido moldeando un Ejecutivo que a la larga -con sus luces y sombras- le esta dando buenos resultados. Las claves han sido las siguientes. En primer lugar, el Gobierno se ha encargado de marcar el ritmo de juego desde el inicio. Durante el primer año de mandato se dedicó a mantener constantemente en la picota la crispación en torno al 11-M. Los populares se lanzaron de cabeza a esa batalla convencidos de que tenían todo de su parte para ganar. Pero cayeron en la trampa. El debate sobre el 11-M exigía ejercer un estilo de política al que Rajoy y los suyos no estaban acostumbrados. Los ataques de Acebes y Zaplana chocaban una y otra vez contra buldogs de la talla de Pepiño Blanco, López Garrido o el mismo Pérez Rubalcaba que hacen de la lucha cuerpo a cuerpo una forma de supervivencia política. El 11-M duró hasta que el PP asumió que libraba una guerra perdida. El resultado para los populares fue un año en blanco, una posición de aislamiento de la que van a tardar muchos años en recuperarse y el desgaste de sus dos hombres de vanguardia. El segundo año ha estado marcado por el Estatuto catalán. Aquí es donde entra en juego la segunda clave del éxito para Zapatero: Alfredo Pérez Rubalcaba. El Ronaldinho de la política española ha sido capaz de solventar con éxito todas la tareas que le ha ido encargando el presidente. El ejemplo más claro ha sido la gestión de la reforma estatutaria. La capacidad negociadora de Rubalcaba, no sólo evitó los excesos nacionalistas, sino que ha provocado una crisis en el seno de la política catalana justo a raíz del proyecto que más les unía. Por ello Zapatero no ha dudado en colocar a su mano derecha al frente del ministerio del Interior, o lo que es lo mismo, al frente de la negociación con ETA. La renuncia de un ministro y sobre todo si es el más valorado por la opinión pública como era el caso de Bono suele ser sinónimo de crisis, si embargo, la sensación en el PSOE es más bien de carambola. Zapatero ha demostrado tener recursos de sobra para mantener el equilibrio del Gobierno. Todo lo contrario que los populares. En el PP no hay vida más allá de Zaplana y Acebes. Apostar por ellos a día de hoy parece una derrota casi segura y cambiarlos, a estas alturas también. De este modo, la segunda mitad de la legislatura se presenta muy favorable para Zapatero. Los socialistas seguirán marcando la agenda, ahora en torno al final de ETA. Para esa tarea, el líder del Ejecutivo contará con un gabinete cada vez más cohesionado y sin voces discrepantes. El PSOE ha demostrado tener banquillo de sobra para llegar con garantías hasta el final de la liga y lo que es más importante, capacidad para ganarla. Hay PSOE para rato.

Fotografía de Alejandro Requeijo

Alejandro Requeijo

Licenciado en Periodismo

Escribo en LaSemana.es desde 2003

Redactor de El Español

Especialista en Seguridad y Terrorismo

He trabajado en Europa Press, EFE y Somos Radio