SIN CONCESIONES
El jersey de Evo

Por Pablo A. Iglesias
2 min
Opinión08-01-2006
Su manera de vestir le ha hecho famoso. No es muy habitual que un presidente, aunque sea electo, se presente sin chaqueta y con jersey en el Palacio de La Moncloa. Menos frecuente resulta todavía acudir a una audiencia con el Rey sin chaqueta. Por mucho menos suele prohibir el acceso el servicio de protocolo de la Casa Real. En cierta ocasión, recuerdo que no me dejaron entrar a cubrir un acto con los Reyes porque, aun con americana, me había dejado la corbata en casa. A Evo Morales le trataron mejor que todo eso. Don Juan Carlos actuó con naturalidad y poco o nada le importó que su visita incumpliera el protocolo. El nuevo presidente de Bolivia es tan sencillo que no pensó ante su primer viaje oficial a España que sería conveniente comprarse un traje. Evo Morales es amigo de Zapatero y de Llamazares. Este pequeño detalle es más que suficiente para que, en esta España dividida por falsas ideologías, una mitad adore a este héroe sindicalista y la otra mitad le denoste. Así, el Gobierno del PSOE recibe con grandes honores a quien todavía no ha tomado posesión del cargo y la oposición del PP ningunea, desprecia e incluso insulta al futuro representante de un país hermano. Lo importante es que el pueblo boliviano ha elegido democráticamente a Morales, cosa que no ha ocurrido todavía con otros socios diplomáticos como Fidel Castro. No obstante, conviene tener cuidado. También Hugo Chávez salió elegido en las urnas tras un fallido golpe de Estado, pero luego aprovechó el poder para transformar el sistema en una dictadura en la que sólo él manda, decide y ordena. Por el bien de los propios bolivianos, más vale que Morales no caiga en la tentación que ha hecho populares a Castro y Chávez al mismo tiempo que está empobreciendo a sus compatriotas. Morales tiene principios, valores e ideales más que suficientes para sacar adelante a Bolivia. Pero posee también algunas amistades peligrosas que mal pueden influirle. Evo Morales parece un hombre sencillo y bienintencionado. Pero a su Movimiento al Socialismo se están adhesionando personas, empresas y partidos políticos con intereses contaminados. Los mismos que le han aupado al poder en Bolivia a través de un periódico izquierdista pueden defenestrarle cuando deje de trabajar al dictado de sus intenciones oportunistas. Lo de menos es el jersey de Evo. Lo importante es el contenido político y no el continente. Ahí es donde surge la incertidumbre ante las ideas antiliberales del líder boliviano. Si Morales sigue el sentido común y desoye los consejos anarquistas de algunos colaboradores, podrá pasar a la historia por algo más que presidir uno de los países más pobres de Iberoamérica o por hacerse una foto con el Rey de España con un jersey de rayas.
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Pablo A. Iglesias
Fundador de LaSemana.es
Doctor en Periodismo
Director de Información y Contenidos en Servimedia
Profesor de Redacción Periodística de la UFV
Colaborador de Cadena Cope en La Tarde con Ángel Expósito






