SALUD
Una de cada cuatro personas padecerá algún tipo de trastorno mental
Por Aarón Abad
1 min
Sociedad04-10-2001
Un estudio ha revelado que cerca de 450 millones de personas padecen algún trastorno mental, la mayoría en países europeos y en Estados Unidos. Enfermedades como la depresión se están colocando entre las más comunes y aunque existen fármacos y tratamientos efectivos para combatirlas, la mayor parte de los enfermos no los reciben porque ni siquiera acuden al médico.
Uno de los puntos clave que señala el informe es el miedo a la exclusión social de quienes sufren trastornos si reconocen su enfermedad. Los problemas de salud mental son de los más frecuentes entre los ciudadanos de todo el mundo y, según la OMS, es fundamental hacer comprender la naturalidad de estos problemas para acabar con ese prejuicio social que existe hacia los enfermos mentales. La falta de atención médica no es consecuencia únicamente del miedo a la marginación, parte de la responsabilidad pasa por los gobiernos de los países que destinan un porcentaje excesivamente corto al tratamiento e investigación de este tipo de enfermedades. Un tercio de los países destinan menos de un uno por ciento del presupuesto total dedicado a salud, al apartado de trastornos neurológicos, mientras que otro tercio de los países de todo el mundo apenas llega a un uno por ciento. Ni siquiera la comunidad médica ha dado tradicionalmente la importancia necesaria a la salud mental, que ha quedado relegada siempre a un segundo plano en beneficio de la salud física. Sin embargo se prevé que para el año 2020 la depresión sea la segunda enfermedad más común después de las cardiopatías. En la actualidad ya es el motivo de incapacidad laboral, lo que también influye en la economía de los países. Según la OMS, se percibe un esperanzador cambio de actitud en los gobiernos, pero asegura que es sólo un inicio que debe hacerse mucho más sólido para evitar males mayores. El suicidio es en la actualidad una de las tres causas principales de muerte entre los jóvenes de 15 a 34 años, consecuencia entre otras cosas del estrés y de toda una serie de cambios que se producen a un ritmo vertiginoso y que facilitan la aparición de trastornos neurológicos.





