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ESTATUTO CATALÁN

Zapatero se queda solo en su defensa de la reforma catalana

Fotografía

Por Antonio Pérez VicenteTiempo de lectura2 min
España09-10-2005

Al Presidente del Gobierno no le están saliendo las cosas como esperaba. La tramitación del Estatuto en las Cortes podría provocarle más de un dolor de cabeza. El Partido Popular, las fuerzas nacionalistas catalanas y algunos dirigentes de su partido se muestran contrarios al modelo de gestión que esta realizando en torno a este asunto.

De este modo, José Luis Rodríguez Zapatero, además de contar con la oposición frontal del Partido Popular (PP), tiene que lidiar también con algunos de los suyos. Uno de los primeros en alzar la voz fue el líder de los socialistas extremeños, Juan Carlos Rodríguez Ibarra, que no dudó en tildar de "ofensiva" la propuesta de reforma de los catalanes. De hecho, el barón socialista aprobó una proposición lo de ley para instar al Gobierno a cerrar el paso al Estatuto y aseguró que el PSOE "no va a aceptar que Cataluña sea una nación". También la comunidad andaluza y su presidente, Manuel Chaves, se ha posicionado en contra. Mientras que en otras comunidades como Castilla y León se estudia la aprobación de un texto conjunto entre socialistas y populares para mostrar su rechazo a la remodelación del estatuto catalán. Y es que el líder del PP, Mariano Rajoy, irrumpió con unas declaraciones en las que reconocía que dirigentes socialistas "le han tendido puentes" para hacer "descarrilar el Estatuto". Además, afirmó que el presidente del Gobierno "se está ahorcando con su propia soga" al ser "incapaz de explicar qué beneficio para España le lleva a cambiar la Constitución" Si las posturas no estaban ya lo suficientemente encontradas, el debate en la sesión de control al Gobierno terminó de evidenciar el enfrentamiento entre el Gobierno y la oposición popular. A pesar de que Rodríguez Zapatero recordó que el Estatuto cuenta con el 90 por ciento de apoyo en el Parlamento catalán y aseguró que se respetaría el orden constitucional, no logró convencer a los miembros del PP. Por este motivo Rajoy acusó al presidente de "no estar a la altura de sus responsabilidades" porque, en su opinión, está "al frente de una operación de gran calado" que es "mala para España y Cataluña". El presidente del Gobierno respondió a Rajoy que "deje de meter miedo absurdamente a los españoles". Ante la lluvia de críticas, el número dos del PSOE, José Blanco, salió al ruedo para hacer hincapié en que el Congreso no aprobará los puntos de "dudosa constitucionalidad". Además, aseguró que al Gobierno le preocupan especialmente la financiación autonómica, las relaciones Cataluña-Estado, las competencias de la Generalitat y la unidad del mercado. Declaraciones de este tipo son la que hacen dudar también a las fuerzas nacionalistas catalanas. La crispación con la forma de gestionar la reforma del Estatuto no acaba en el PP. También por el otro lado, Convergencia i Unió (CiU) y Ezquerra Republicana de Catalunya (ERC) ya se han manifestado en contra de que el texto sea retocado en el las Cortes Generales. Precisamente de eso hablaron el presidente Zapatero y el líder de la Generalitat, Pascual Maragall en su encuentro celebrado en la Moncloa. Este último advirtió públicamente que el Estatuto será retocado y que los partidos involucrados en su redacción tendrán que asumirlo: "Nos podemos haber equivocado, con toda probabilidad", admitió.

Fotografía de Antonio Pérez Vicente