EL REDCUADRO
El hombre-orquesta del Titanic

Por Antonio Burgos
3 min
Opinión19-06-2005
Mal anda de principios éticos una sociedad cuando la proclamación de lo obvio se convierte en un acto heroico. Esa sociedad es España. Expaña, vamos. Al paso que vamos, para que reconozcan que a las 12 el sol está en su cenit habrá que convocar una manifestación. - Pero en esa manifestación han de ser respetados los husos horarios de Canarias, usted. Podrán manifestarse para decir que el sol está arriba a las 12, pero que no haya ni una sola pancarta contra el meridiano de Canarias, ¿eh? No me sea usted canariófobo. El Fiscal Particular del Gobierno vigilará que no haya una sola pancarta que conculque los derechos de la minoría horaria canaria con actitudes vociferantes. Terrible reloj que marca en España la hora de la dictadura de las minorías. Para que no se enfaden los canarios con su hora menos y apoyen al Gobierno, se ha atrasado una hora el reloj de toda España. No en balde concluyó en la Puerta del Sol la manifestación de la Familia. Lo que han hecho con todo ha sido eso. Y con el matrimonio en el Código Civil: atrasar el reloj una hora para todo el mundo, para que no se enfaden ni en Lesbos, ni en Sodoma, ni en Gomorra. En vez de padres y madres, «progenitores». De esposo y esposa, nada: «cónyuges». De chamba no han redactado ese artículo según la estética del amor oscuro de los versos de Rafael de León: «Porque sin ser tu marío,/ ni tu novio, ni tu amante,/ soy el que más te ha querío,/ ¡con eso tengo bastante!». No, no tienen bastante. No se hartan. Las mayorías sociológicas han de inclinar su cerviz ante las minorías. Si al inclinarla se aprovecha para pisarles la cabeza, mejor. Manda la minoría homosexual del «lobby gay» sobre la España de madres y padres pasando el quinario para educar a sus hijos con estos planes de enseñanza y esta degradación ética generalizada, con las televisiones borrando las fronteras entre el bien y el mal. Manda la minoría de los separatistas y los asesinos (o de ambas cosas a la vez) sobre una mayoría constitucional que no quiere enfundar las armas del Estado de Derecho ante los criminales. Manda la minoría laicista y agnóstica que se burla de la religión poniéndose una corona de espinas sobre la mayoría sociológica católica, pero que no tiene co...ranes de cachondearse de la chilaba de Mahoma. Manda la coartada nacionalista del apoyo al Gobierno sobre millones de votos que no quieren que el resentimiento y el sectarismo sean la norma. Mandan los Juan Simón, los desenterradores de la memoria, sobre la concordia de reconciliaron que trajo la Monarquía Parlamentaria. Y como quien manda, manda, y cartucho al cañón, para proclamar la obviedad de esas mayoritarias verdades hay que echarse a la calle. Cada sábado la gente se tiene que echar a la calle y hay un nuevo Dos de Mayo porque los mamelucos están otra vez en la Puerta del Sol: el presidente Rodríguez les ha puesto el caballo de Atila para acabar con España. Los presidentes del Gobierno antes defendían las habichuelas y la felicidad de la mayoría de los españoles y salían en la portada del «Time». Ahora imponen la dictadura de las minorías y salen en la portada de «Zero». Zero Zapatero. Me imagino que Rodríguez saldrá en el BOE Gay como siempre: sonriendo. Sonriendo porque está encantado de haberse conocido como presidente del Gobierno a costa de 192 muertos. Saldrá con su sonrisa de sesión continua, con esos hombros que parece que se ha dejado la percha dentro de la chaqueta. Como en la cumbre de Bruselas: España rompiéndose, Europa hundiéndose, y él allí, de hombre-orquesta del Titanic, tocando el violón, sonriendo, feliz de estar entre los grandes, los que nos van a quitar la cartera. No entiendo cómo se puede gobernar así, contra las mayorías sociológicas, pero mucho menos comprendo de qué se ríe este tío, hombre-orquesta del Titanic, glup, glup, glup...
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Antonio Burgos
Columnista del diario ABC
Andaluz, sevillano y del Betis
** Este artículo está publicado en el periódico ABC y posteriormente recogido de AntonioBurgos.com por gentileza del autor






