UNIÓN EUROPEA
Durão Barroso advierte de la posibilidad de crisis permanente
Por Susana Mendoza
2 min
Internacional19-06-2005
La fecha de noviembre de 2006 era hasta ahora el plazo máximo para la última ratificación de la Constitución Europea, que se ha ampliado hasta mediados de 2007 con el beneplácito de todos los miembros.
Nadie se atreve a hacer pronósticos aún sobre el futuro que puede sufrir la Constitución Europea, aunque Jean Claude Juncker, el presidente de turno de la UE, ha afirmado que “no habrá un tratado mejor y no podrá haberlo aun con renegociación”. Aunque nadie quiere dar una opinión demasiado enfatizada, entre los líderes europeos predominada el optimismo y la esperanza de que el bache pase pronto. El presidente francés, Jacques Chirac, declaró hace poco en un discurso inaugural que el tratado “no estaba muerto” y solicitó la celebración de una Cumbre de urgencia para “eliminar las distancias que se pueden dar entre Europa y sus gentes”. Chirac planteó también sus dudas sobre la ampliación de la Unión Europea y la futura incorporación de Bulgaria y Rumania y la posibilidad de llevar a buen término estas incorporaciones sin una Constitución. El primer ministro sueco, Goran Persson, opina que la mayoría de los países que pensaban continuar los referendos, los pospondrán. Jack Straw, ministro de Exteriores británico, va todavía más allá y afirma que “las perspectivas de revivirlo disminuyen cuanto mayor sea el periodo de tiempo”. Después de la reunión para los presupuestos de 2007 a 2013, las expectativas de que esta crisis fuese transitoria, se desvanecieron. En una reunión que Juncker calificó como “vergonzosa”, no se consiguió llegar a ningún tipo de acuerdo para el reparto de los presupuestos, ya que los principales países europeos como Reino Unido y Francia no dieron su brazo a torcer. El futuro de la Constitución no se decidirá por el momento, y nadie sabe si finalmente se quedará en un cajón en Bruselas, o si lo único que necesita Europa es un poco más de tiempo. De momento, José Luis Rodríguez Zapatero, presidente del Gobierno de España, ha conseguido afianzarse políticamente en Europa, debido a que es el único líder cuyo país ha votado afirmativamente la Constitución.





