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ELECCIONES GALLEGAS

El candidato, la principal preocupación de los ¬populares¬

Por Enrique García GarcíaTiempo de lectura3 min
España17-06-2005

“¡Quiere usted hacer el puñetero favor de largarse de aquí!” un Fraga airado reprende a un subordinado antes de un programa de TV. Más trabajo para su equipo, que ha ido viendo como la campaña se les escapaba de las manos.

Al comienzo de ésta, el Partido Popular (PP) tenía, por primera vez en muchos años, razones para temer por su histórico feudo de Galicia. Las encuestas no daban facilidades, pero además, el candidato tampoco. Primero, el veterano político sacó el siguiente comentario en rueda de prensa: “La mujer solo sirve para tener hijos” con lo que provocó la ira de los colectivos feministas, que entendieron un desprecio hacia la capacidad política y humana de la mujer en sus declaraciones. Fraga se defendió de la mala imagen que le granjean intervenciones como esta en una entrevista en la que aseguraba: “No cometo excesos verbales”. Y añadía: “Yo sí he sido objeto de falsedades y de excesos” El último de los quebraderos de cabeza del equipo de Fraga, éste fue grabado momentos antes de intervenir en un programa de televisión, mientras gritaba y lanzaba exabruptos contra su asesor de imagen, que le había vuelto a colocar la chaqueta y la corbata por enésima vez, debido a que mostraba arrugas a la cámara. Los demás candidatos han podido aprovecharse durante toda la campaña del “mal genio” de Fraga. Han respondido a las acusaciones populares de falta de criterio común y de ser amenazas a la estabilidad de Galicia, y critican lo que califican de insultos por parte del candidato popular. Reprochan a Fraga el estar basando su campaña en el “O yo o el caos”.El líder del Bloque Nacionalista Gallego (BNG), Anxo Quintana, ha declarado ya que “el miedo no ganará estas elecciones“. También ha criticado al PSOE, del que dice “a cada insulto’ de Fraga, le responde con una sonrisa y una propuesta. Por de pronto, fue Rajoy, y no Fraga, quien protagonizó el último mitin de la campaña. POCAS SOLUCIONES Una queja y a la vez una acusación que se ha cruzado frecuentemente entre los candidatos es la de no hablar de Galicia ni de lo que interesa a los gallegos. El llamado “Plan Galicia” ha sido utilizado por el PP como un argumento a favor, y como un medio de desviar culpas contra el Gobierno central. El Partido Socialista Gallego (PSG) y el BNG han contraatacado y afirman que la despoblación sigue aunque la Xunta invierta en infraestructuras gracias al Plan. Todos hablan de la necesidad de que las ayudas lleguen y las promesas expuestas en el “Galicia” se cumplan. El BNG, pese a que se prevé que se coaligue con el PSG en un hipotético futuro gobierno, ha acusado al Ejecutivo central de abandonar la industria naval de la región. Lo hizo tras la jubilación forzosa de 1400 empleados de Astilleros. Quintana quiere una empresa pública que pueda recuperar el sector naviero. A parte de esto, poco más se ha dicho en el plano social o exclusivamente práctico: los ataques de la oposición contra Fraga se han centrado en gran medida en las subvenciones que la Xunta transfiere a los medios de comunicación. Para el Presidente de la Xunta, está claro que dichas subvenciones se han dado a los medios, como se han dado a muchas otras empresas. PSG y BNG no lo ven tan claro. El candidato Socialista, Pérez Touriño, no niega a los medios la necesidad de ese dinero, pero exige “una transparencia total” a la hora de donarlo. Quintana es más contundente, y afirma de forma abierta que la Xunta da esas ayudas a cambio de sumisión. También se ha debatido la cuestión de qué es Galicia: para PP y PSG es una nacionalidad que integra España por historia y cultura, respectivamente. Para Quintana, una nación con reconocimiento de nacionalidad. Aunque estos suelen ser debates apasionados en política, poco parecen importar en una Galicia despoblada y envejecida, en la que ciudades como Ferrol han perdido la clase media, y en la que las principales fuentes de trabajo están en decadencia constante.

Fotografía de Enrique García García