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ANÁLISIS DE ECONOMÍA

Euroavance social

Fotografía

Por Gema DiegoTiempo de lectura1 min
Economía15-05-2005

El euro se ha tranquilizado. Menos mal, porque hubo una temporada en la que no ganábamos para sustos, en la que cada día nos desayunábamos con una nueva cotización histórica de la moneda única frente al dólar. Y, entre tanto, nadie hacía nada por pararlo. Ni siquiera el Banco Central Europeo (BCE), que decidió sentarse a ver pasar la vida y a esperar. Y la espera ha dado como resultado una corrección natural de la divisa. Bueno, si se entiende por natural que no ha sido propiciada desde el interior, sino por las circunstancias externas. Es decir, que en vez de contraerse por sí misma se ha visto superada por un dólar favorecido por la recuperación de la economía estadounidense. Aun así, visto lo visto, qué gusto da contar los beneficios bancarios en euros. Con el euro apaciguado, Europa puede dedicarse a fomentar medidas económicas que entran en el ámbito social. Una divisa moderada facilitará la exportación, y para vender productos en el interior hay que producirlos en exceso. Pero este superávit en los stocks no debe alcanzarse con la explotación de trabajadores en jornadas laborales inhumanas. Con 48 horas a la semana, como mucho, es más que suficiente. Con todo, la estabilidad del euro no oculta que la moneda única está fuerte, lo que será muy beneficioso a la hora de importar las frutas y verduras que no tendremos por la sequía y las heladas y comprar en el exterior el pescado necesario para abastecernos. Aunque lo mejor, por supuesto, es firmar acuerdos con los vecinos que nos permitan llenar las mesas de manjares marineros más variados y sanos.

Fotografía de Gema Diego