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SIN CONCESIONES

¿A tortas?

Fotografía

Por Pablo A. IglesiasTiempo de lectura2 min
Opinión09-01-2005

Educar a un hijo no es tarea fácil. Hay padres que ponen lo mejor de sí mismos en formar a sus descendientes y, sin embargo, crean un monstruito rebelde y desobediente. El menor se salta las normas, no respeta a sus progenitores y amenaza con irse de casa. La solución a un problema como ese no suele ser fácil. Se puede obviar el conflicto, castigar al niño e incluso darle dos tortas. Algo así ocurre en España con Juan José Ibarretxe. El presidente del País Vasco incumple la Constitución, arremete contra el resto del Estado, reclama la independencia y amenaza con resolver el conflicto "a tortas". Más de uno y de dos estarían encantados de solventar a tortas el permanente desafío de los nacionalistas. Si los tanques tomaran las calles del País Vasco acababa semejante osadía... pero los españoles no queremos más sangre después de vivir una guerra civil. Quizá Ibarretxe se refiera a tortas de harina. Ningún otro español superaría a un vasco en cualquier concurso donde se trate de engullir. Los más pesimistas están dispuestos a conceder el derecho de autodeterminación al País Vasco con tal de que dejen en paz al resto de España. Unos proponen levantar un muro de separación y otros lanzar la comunidad al océano Atlántico como si fuera una islita similar a las Feroe. Opciones hay muchas pero Ibarretxe debe saber que la única viable es cumplir la ley. El proyecto independentista de Juan José Ibarretxe es en toda regla inconstitucional. Lo dicen los juristas, los empresarios, los sindicatos, los policías, los políticos y hasta los obispos. Sólo aquellos que sobreviven cobijados por el paraguas del nacionalismo levantan la voz a favor de semejante atropello. La ley debe imponerse antes o después. Los ciudadanos vascos tienen que saber que su presidente les dirige hacia el abismo de la insensatez y hacia un enfrentamiento total con el resto de las instituciones. Ibarretxe es como un hijo descarriado que necesita volver a la realidad. Los propios vascos deberían colocarle donde merece con protestas, manifestaciones e incluso tortas. Nada mejor que una torta electoral para despertarle del sueño y enseñarle aquello que nunca aprendió. Las normas del Estado de Derecho hay que cumplirlas.

Fotografía de Pablo A. Iglesias

Pablo A. Iglesias

Fundador de LaSemana.es

Doctor en Periodismo

Director de Información y Contenidos en Servimedia

Profesor de Redacción Periodística de la UFV

Colaborador de Cadena Cope en La Tarde con Ángel Expósito