EL CONTRAPUNTO
Érase una vez el periodismo
Por Juan Emilio Maíllo
2 min
Opinión24-06-2001
Dicen que hay un nuevo país llamado Moldovia y un movimiento islámico llamado Infantada. Un conflicto futbolístico motivado porque el Atlético de Madrid se compra a sí mismo para que pierda el Tenerife, y que, de este modo, asciende a Primera División el Betis. Alguien creerá que me he vuelto loco, pero no, o no del todo. Esto, que negro sobre blanco queda tan surrealista, se puede escuchar cada noche en la radio española. Sale de los labios de alguien que tiene la soberbia de autodenominarse súper, de cobrar 2.000 millones por confundir Moldavia con Moldovia, por creerse que esa Intifada que ya ha causado más de 400 muertos es una Infantada. Es miércoles. Son las tres de la tarde. Hace 32 minutos se ha conocido que la Junta de Fiscales de la Sala de lo Penal del Supremo, por 10 votos contra dos, apuesta por imputar a Josep Piqué. La Ser ya me ha contado la noticia. Pongo Onda Cero. Me cuentan que un moldavo, que no moldovo, ha matado a un abogado de Pozuelo de Alarcón; que el PIB ha crecido un 3,2 por ciento; que la situación en Argentina por Aerolíneas es tensa; me cuentan algo más que fruto del estupor no llego ni a recordar y, por fin, de quinto tema, me dicen que hace unos minutos se ha conocido la decisión de los fiscales. Si la radio es actualidad, inmediatez, novedad... la noticia sobre el ministro debería haber sido la primera de esas Noticias de las Tres. Si acaso la segunda, porque el caso del moldavo tiene conmocionada a la opinión pública. Pero la quinta, ni más ni menos la quinta, eso nunca. Pero claro, debe ser que lo de Piqué no es tan importante, porque ojeo al día siguiente las portadas de la prensa española y hay periódicos en los que pasa desapercibida: El Mundo, Abc, La Razón. Otros la destacan incluso sobre manera: El País. Mientras que algunos más optan por algo más equilibrado, El Periódico y La Vanguardia. Está claro que Piqué ni está imputado, ni mucho menos procesado. Pero hay una cosa clara. Si aún no ha declarado es porque es ministro. Todos los demás que rozaron el caso Ercrós (no vaya a ser que se enfade Pío) ya han pasado delante del juez para dar su versión. Si Piqué quisiera, podría hacerlo. Sus razones tendrá para no hacerlo. Pero no engañen. Se está sirviendo de su condición de ministro para eludir pasar ante el juez. Lo malo es que cuando le toque hacerlo, si Cardenal no vuelve a meter la pezuña, puede ser en el peor momento posible.






