ANALISIS DE LA SEMANA
Curarse en salud

Por Almudena Hernández
2 min
Sociedad07-10-2001
Algunos ciudadanos españoles tienen miedo a ser ingresados en un hospital. No es que sean hipocondríacos, más bien es que les asustan las eternas listas de espera o ese ambiente legioneloso que ha llevado al descrédito en los últimos tiempos a algunos centros de salud. Si males como el de las vacas locas han desafamado al sistema sanitario español y principalmente a la ministra de Sanidad y Consumo, Celia Villalobos, ésta se ha vuelto aplicada y ha hecho los deberes en las primeras semanas del nuevo curso. De hecho, ya son públicas las cifras del presupuesto de Sanidad. Sin embargo, la suma se ha convertido en resta. Las comunidades autónomas han quitado peso monetario al grueso de las inversiones públicas a la salud y sus infraestructuras. Para compensar, Villalobos ha querido sobresalir más en la asignatura de lengua más que en la de matemáticas y se ha “inventado” el fondo de cohesión. Es decir, que cualquier ciudadano puede ponerse malo en cualquier parte de España e irse a curar a la otra punta del territorio nacional. Una buena fórmula para hacer turismo en ambulancia. ¿Será la solución? En vez de resolver los problemas matemáticos de clase, algunos expertos pretenden dar respuesta a las enfermedades en la asignatura de dibujo. El trazo del mapa del genoma humano ha permitido una vez más el avance en el conocimiento del cuerpo humano, sus dolencias y características. Se ha descubierto un gen que afecta al lenguaje y también se ha conocido el genoma de la bacteria de la peste. Pero no sólo el cuerpo está afectado por las enfermedades. La salud mental es punto de mira de la OMS, según un informe que ha publicado esta organización internacional. Si muchos jóvenes conocieran que pueden sufrir este tipo de enfermedades tendrían más cuidado con el consumo de drogas y alcohol. Hace falta información y concienciación. También para ponerse al volante de un coche. Los conductores españoles tienen una nueva normativa, más estricta, que vigila especialmente el uso de los teléfonos móviles y los test para detectar sustancias en la sangre, ya sean de alcohol o drogas. También tendría que penalizarse más el vil acto de echar colillas por la ventanilla, que nos quedamos sin bosques. Y sin pulmones. Otro informe, esta vez de la La Organización de la ONU para la Agricultura y la Alimentación (FAO), muestra que en el sur del planeta la desforestación está aumentado de forma alarmante. Es el momento de prevenir. Lo de curarse en salud, en el hospital que usted quiera.





