Esta web contiene cookies. Al navegar acepta su uso conforme a la legislación vigente Más Información
Sorry, your browser does not support inline SVG

MERCADOS

2002: el año de las Bolsas en crisis

Por Ana Romero VicenteTiempo de lectura3 min
Economía04-01-2003

El 2002 ha sido un año difícil para el mercado internacional. En EE.UU. la disparidad ha protagonizado un año lleno de buenos y malos momentos; en Japón la última jornada fue la peor en 20 años; en Europa la tendencia bajista fue la más generalizada y en España no ha sido menos. El Ibex 35, principal índice de referencia de la Bolsa española, retrocedió más del 28 por ciento en el pasado año y casi todos los valores que en ella cotizan han perdido gran parte del valor que tenían. Las operaciones de venta han primado durante muchas jornadas a lo largo de estos doce meses y a los inversores no les han faltado razones para ello.

El principal motivo de la crisis bursátil en el 2002, es la denominada crisis geopolítica. Los atentados contra las torres gemelas del World Trade Center el 11 de septiembre del 2001, supusieron una toma de conciencia social sobre el problema del terrorismo a nivel global. La guerra en Afganistán para suprimir el régimen talibán en el país fue el primer paso de esta nueva era de lucha contra el terrorismo. El miedo a nuevos ataques, el poco conocimiento real de grupos terroristas consolidados, de sus líderes y de sus macabros planes, así como la inminente guerra de EE.UU. en Irak y Corea del Norte, llenaron (y llenan) de incertidumbre, miedo y, por consiguiente, de aversión al riesgo, a la mayor parte de lo operadores bursátiles durante el pasado año. A este panorama hay que añadir un entorno económico nada favorable, con el aumento de los precios, el paro y un futuro difícilmente predecible. Esta desaceleración económica desatada a lo largo del 2002 viene muy unida a la crisis bursátil, ya que dificultó remontes en las Bolsas, que sólo veían mejores resultados ante noticias alentadoras como las bajadas de interés. Pero las malas noticias fueron las que más rastro dejaron en los mercados y, como siempre, bailando al son de la superpotencia americana, el resto del mundo se contoneaba a trompicones. Escándalos empresariales La influencia del Wall Street sobre el resto de los mercados ha sido muy fuerte este año y malas jornadas en el índice Dow Jones han provocado muchos desplomes a última hora en Europa y sobre el Nikkei (índice japonés). También provocó caos en las Bolsas los diversos casos de manipulación contable que se descubrieron este último año. Empresas como WorldCom y Enron en EE.UU. o Vivendi en Europa, que sumergieron en la desconfianza a miles de inversores. Con este panorama no es difícil entender porqué las compras bursátiles disminuyeron tanto a lo largo del 2002: la cautela ha sido el credo principal en los mercados, y los movimientos bursátiles más que predominantemente intuitivos, como es propio del inversor, han sido actos estudiados y racionales. La Bolsa española ha estado muy influenciada por la crisis en Argentina y posteriormente en Brasil y Venezuela. Muchas empresas con inversiones en estos países perdieron grandes sumas de dinero. Esto llevó a malos resultados al Ibex 35, que cerraba el 2002, y por tercer año consecutivo, en números rojos: se dejó un 28,11 por ciento el año pasado. La sustancial pérdida da miedo, porque no sucedía algo parecido desde la crisis del petróleo de los años 70. Sin embargo, un nuevo año acaba de comenzar. Con una cota algo superior a los 6.000 puntos (en enero del 2002 era mayor de 8.000) comenzó con buen pie, y en la primera sesión el Ibex recuperó un cuatro por ciento, aunque no pudo cerrar la semana con igual suerte y cedió un 0,74 por ciento. Por estas alternancias que desconciertan, no puede ponerse una esperanza infinita en la recuperación bursátil, pero tampoco perderla. Todavía queda mucho año por delante para ver que ocurre en los mercados internacionales esta vez.