Cataluña
Jordi Pujol: “Yo no he sido un político corrupto”
Por Adriana Robledo
3 min
España26-09-2014
El expresident de la Generalitat de Cataluña, Jordi Pujol, ha llegado al Parlament a las tres de la tarde, dos horas antes de lo previsto para almorzar con la presidenta de la institución, Nuria De Gispert. La comida entre ambos ha servido a Pujo para perfilar el discurso que iba a comentar ante la cámara. La esperada comparecencia del expresident ha creado tal expectación que una veintena de fotógrafos en la parte trasera de la sala han tenido que dejar de hacer fotografías por el estruendo de los flases, que no dejaban seguir el discurso.
El expresident ha negado este viernes en su comparecencia en el Parlament que fuese un político corrupto y sus explicaciones se han basado en pormenorizar la historia de cómo su padre, Florenci Pujol, guardó fondos en el extranjero para él y su familia. “Personalmente puedo decir que yo no he sido un político corrupto. Simplemente eso”, ha afirmado rotundamente ante la comisión de asuntos institucionales donde ha defendido que nunca ha recibido dinero a cambio de decisiones administrativas. Pujol ha acusado a la oposición de enredarlo todo de forma frívola contra él y el partido del que fuera presidente honorífico, CiU, hasta que renunció a ellos el pasado verano. El primero turno de palabra, Pujol ha narrado como su padre se hizo rico con el algodón y que, al sentirse atemorizado por los riesgos de que su hijo fuese político, decidió dejarle unos fondos en el extranjeros por si tenían que salir del país que en 1980 sumaron una cantidad de 140 millones de euros. "La existencia de dinero en el extranjero puede ser muy criticada pero no presupone que su origen sea ilícito. No salió del erario público", según Pujol quien ha defendido que, durante su etapa como president intentó mediar, buscar soluciones y evitar problemas políticos y sociales y armonizar intereses sin corrupción. El expresident ha leído una carta que su padre le envió a, su esposa, Marta Ferrusola, en la que escribía que el dinero era “para el día que Jordi, tú y vuestros hijos tengáis que iros” además de concretar que él ya tenía dinero antes de empezar en el mundo de la política. Pujol ha aseverado que no quiso implicarse en la gestión de los negocios de su padre, que gestionaban dos amigos de su padre de los que no ha querido revelar su identidad, y después uno de sus hijos de quien tampoco le ha descubierto su nombre. Los grupos políticos le han preguntado sobre si el origen de los fondos en el extranjero provienen de la venta acciones de Banca Catalana o de comisiones por contrataciones de la Generalitat durante sus años al frente del Govern. Los asistentes le han pedido que “tire de la manta” y ahondase en las explicaciones sobre el origen de estos fondos pues no ha explicado nada más que lo ya expuesto en el comunicado del 25 de julio en el que Pujol confesaba tener cuentas en el extranjero. La cámara han querido saber si el actual president de la Generalitat, Artur Mas, y los concellers que ya estaban en sus gobiernos conocían la existencia de fondos fuera de España además de preguntar si existía una trama corrupta en sus mandatos. El segundo turno de réplica para el expresident ha utilizado un tono enfadado y ha reñido a los grupos parlamentarios por dar una imagen de desastre. “Si todo hubiera sido tan corrupto no se hubiera aguantado”, ha declarado y alegado que su comparecencia era para hablar del legado de su padre no de la existencia de corrupción en sus legislaturas. La oposición se ha molestado con Pujol y han censurado que no haya contestado a las preguntas lo que ha llevado al diputado de CUP, David Fernández, a abandonar la comisión. La tensión de Pujol con algunos políticos se ha repetido con la intervención del líder del CiU en el parlament, Jordi Turull, quien ha arremetido contra las intervenciones de la oposición sobre todo contra las del PP y C’s a quienes ha acusado de difamar y querer “ensuciar más” todo lo relacionado con CDC y CiU.





