Esta web contiene cookies. Al navegar acepta su uso conforme a la legislación vigente Más Información
Sorry, your browser does not support inline SVG

Aborto

El aborto, una ley de conflictos para Zapatero y Rajoy

Por Jesús Espinosa Tiempo de lectura2 min
Sociedad23-09-2014

La ley que acabó con la carrera política de Gallardón ha tenido una vida muy larga. Todo empezó cuando el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, sin estar en su programa electoral, decidió aprobar una ley del aborto que pasó de basarse en supuestos a basarse en plazos. Una reforma que tenía como punto más polémico que las menores de 16 y 17 años pudieran abortar sin el previo consentimiento de los padres. Una ley que el PP se comprometió a reformar hasta el punto de incluirlo en su programa electoral de 2011.

El PSOE dio el primer paso en 2009. El Consejo de Ministros presidido entonces por Zapatero aprobó un nuevo proyecto de ley que establecía el aborto libre en las primeras 14 semanas. Ante esto, el PP no tardó en reaccionar: presentó un recurso ante el Tribunal Constitucional, que se admitió a trámite. Sin embargo, rechazó su suspensión cautelar y comenzó un largo debate en el seno de la institución que aún no ha concluido. De hecho, el recurso a día de hoy sigue pendiente. Con el PP ya en el Gobierno de España y con mayoría absoluta, llegaría la hora de sacar para adelante uno de los puntos que llevaban en el programa electoral: la reforma de la actual ley del aborto. En diciembre de 2013, el Consejo de Ministro presidido por Mariano Rajoy aprobó el anteproyecto de la ley del aborto, que pasaría a ser otra vez de supuestos. Una ley que se asemejaba mucho a la que España tuvo en 1985 con el socialista Felipe González, en donde abortar era un delito despenalizado en tres supuestos (riesgo de salud para la madre, violación y malformación). Sin embargo, con la ley del exministro Justicia, Alberto Ruíz-Gallardón, los supuestos para poder abortar se veían reducidos. Solo habría dos posibilidades: por violación o por grave peligro para la vida o salud física o psíquica. Ya por aquel entonces Gallardón defendía su ley en que protegía "a los más débiles: los concebidos y no nacidos", pero "siempre en interés de la mujer" y respetando asimismo sus derechos. Y sobre los recursos presentados ante el TC, de los que el organismo aún no se ha pronunciado, Gallardón aseguró que no hacía falta conocer el veredicto porque estaban seguros en el Gobierno de que la ley de plazos del PSOE era inconstitucional. Pero después de nueve meses encima de la mesa, esa reforma nunca llegó al Parlamento. Tras su aprobación en el Consejo de Ministro, las voces discordantes a la reforma en el PP comenzaron: Cristina Cifuentes (delegada del Gobierno en Madrid), Borja Sémper (diputado del PP por Gipúzkoa), Rosa Valdeón (alcaldesa del PP en Zamora), etc. Ahora es el propio Partido Popular, ante la falta de consenso dentro y fuera del partido, el que paraliza para siempre la ley. Rajoy se impuso por la mañana y Gallardón agachó la cabeza por la tarde, cuando presentó su dimisión.