CONGRESO PSOE
Sánchez asume el reto de regenerar el PSOE y recuperar a sus votantes
Por Jesús Espinosa
4 min
España27-07-2014
El nuevo secretario general del PSOE tiene un duro trabajo por delante. Aparte de reencarnar el cambio en el partido, tiene que hacerles ver a las bases, a los militantes y a los ciudadanos que cumple sus promesas. El primer frente lo tiene el lunes 28, con la reunión en la Moncloa con el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy; el segundo, son unas primarias a la presidencia del Gobierno que aún no tienen fecha; y el tercero es poner en marcha todas las propuestas anunciadas.
Pedro Sánchez fue ratificado este sábado como secretario general del PSOE bajo el lema "cambiando…". Poco a poco van saliendo los nombres de las personas encargadas de formar parte del comité Ejecutivo Federal que pretende conducir al partido hasta La Moncloa. En los primeros días como nuevo líder, Sánchez tendrá que hacer frente a mil y un promesas que hizo en uno de sus discursos ante la militancia en el Congreso. De la inmensa lista de promesas de Sánchez se encuentran la derogación de los acuerdos con la Santa Sede y la integración de inmigrantes en las listas a las elecciones autonómicas. En cuanto a la primera, la derogación de los acuerdos con la Santa Sede, Sánchez afirmó que el PSOE no es "anticlerical", pero "es un partido de laico". Y por este motivo, quiere "revisar todos los privilegios con la Iglesia Católica’’. Además, esta promesa es un punto fuerte dentro de su programa, que ya había anunciado mediante otras declaraciones a los medios. Un ejemplo es el encuentro que mantuvo con los militantes del PSOE- Aragón en Zaragoza en plena campaña para la secretaría del partido: "Hay que revisar a fondo todos los privilegios fiscales que tiene la Iglesia’’. Además, agregó: "Debemos aprobar una ley de libertad religiosa que reconozca el hecho religioso de las personas en su ámbito privado’’. En este punto, ha añadido que el Estado por el que va a trabajar "es laico’’. Aparte de este tema, en su discurso de clausura del Congreso, Sánchez insistió en que la reforma laboral será la primera ley que deroguen los socialistas si vuelven a la Moncloa. Después, agregó, se encargará de reformar la ley de interrupción voluntaria del embarazo si llega a aprobarse la redactada por Gallardón, y que ha sido tildada de retrógrada en las filas socialistas. En cuanto a la segunda gran promesa, por lo novedoso que supone, se encuentra el incluir a inmigrantes en las listas a las elecciones autonómicas y locales del próximo año para que el partido socialista "se parezca a España’’. Según Sánchez, es un "compromiso firme". También, ha asegurado que su intención es luchar contra la desigualdad y a favor de la integración, y que por eso se compromete ante los colectivos de inmigrantes del PSOE a incluirlos en los próximos comicios. Propuestas: transparencia, desbloqueo de las listas y trabajar cerca de la UGT Además de estas dos, Sánchez se compromete a publicar cada tres meses en Internet las cuentas del PSOE, obligar a los cargos públicos del partido a publicar su renta, exigir a los cargos electivos una declaración de bienes transparente, limitar los mandatos en la presidencia del Gobierno, reordenar la financiación de los partidos políticos, desbloquear las listas electorales, reformar el voto rogado en las elecciones y trabajar más cerca de la UGT y de los llamados 'indignados', las organizaciones sociales de base, los partidos de la izquierda, el mundo de la cultura, el arte y el pensamiento progresista. Asimismo, aspira, entre otras medidas, a derogar la reforma laboral como primera medida si los socialistas llegan a la Moncloa, derogar la reforma de la ley del aborto si el Gobierno del PP finalmente la lleva a cabo, presentar un proyecto sobre energía para recuperar las renovables y que permita además acabar con la llamada "pobreza energética" y plantear una reforma fiscal progresiva, que equipare las rentas del trabajo con las del capital. Pero la mente del nuevo líder del PSOE está puesta, sobre todo, en la reunión que mantendrá con Rajoy en la Moncloa. Una reunión sobre la que orbitan dos grandes temas: Cataluña y las elecciones autonómicas y municipales. Sobre Cataluña, Sánchez abogará por convencer al presidente de que lo mejor es la vía federal; aquella que comenzó reivindicando Rubalcaba, y que ahora Sánchez tendrá que hacer realidad. La segunda gran cuestión es la pretensión del Gobierno del PP de que gobierne la lista más votada, aunque no llegue a la mayoría absoluta. En este sentido, Sánchez ya ha anunciado que le dará "un rotundo no" al presidente. Por último, el frente más candente dentro del PSOE y que Sánchez tendrá que solucionar es la fecha para las primarias a la presidencia del Gobierno. En un principio sería en noviembre, según dijo el secretario general durante su campaña. Sin embargo, y una vez elegido, su opinión al respecto cambió. En las numerosas entrevistas en las que ha sido preguntado al respecto ha esquivado la fecha. Según dijo en una entrevista en los informativos de Antena 3, la fecha de las primarias "es un debate muy atractivo para los medios de comunicación pero no para la gente", y, preguntado nuevamente por una fecha concreta, aseguró que se llevará a cabo "cuando al partido le venga mejor". Sin embargo, el comité Ejecutivo Federal está en su mayoría designado y el partido necesita tener una cara para la Moncloa.





