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TABACO

Una tabacalera deberá indemnizar con 17.500 millones a una viuda

Por Sergio CastillaTiempo de lectura3 min
Sociedad21-07-2014

Un jurado federal de Florida ha dictaminado el mayor fallo que se ha conocido contra una empresa de tabaco hasta la fecha. La segunda mayor tabacalera de Estados Unidos, R.J. Reynolds Tobacco Company (fabricante de marcas de cigarrillos como Camel, More, Winston o Salem), deberá pagar una indemnización a la viuda de un fumador por el valor de 23.600 millones de dólares (unos 17.500 millones de euros) en concepto de 'gastos punitivos'. El jurado también ordenó a la empresa pagar a la viuda 17 millones de dólares (12,5 en euros) adicionales como 'gastos de compensación'.

Cynthia Robinson denunció a RJ Reynolds en 2008 por la muerte de su marido, Michael Johnson, argumentando que la empresa había tratado de ocultar la naturaleza adictiva y el peligro para la salud que suponían sus productos. Además de lograr alguna compensación para la viuda de Johnson, la demanda también ha tenido como objetivo prohibir que las tabacaleras promuevan anuncios comerciales de sus productos orientados específicamente hacia la infancia y la juventud. El reclamo había sido parte del llamado 'caso Engle', una demanda colectiva presentada en Florida contra las principales compañías tabacaleras impulsada en 1994. Ese año, los CEO de las siete tabacaleras más grandes de los Estados Unidos juraron ante el Congreso que el tabaco no es adictivo ni cancerígeno. El Tribunal Supremo estatal desestimó la demanda en 2006 pero sentó jurisprudencia al dictaminar que cada uno de los demandantes, por separado, podría demostrar que el individuo murió a causa de los efectos del tabaco. Simplemente, bastaría con que los familiares probaran que los cigarrillos provocan una adicción y su consumo los ha dejado enfermos o ha provocado alguna muerte. Las primeras sentencias definitivas a favor de fumadores salieron hace poco más de un mes, cuando el Tribunal Supremo de los Estados Unidos rechazó las apelaciones de tres tabacaleras, Philip Morris USA (Marlboro), Lorillard (Newport, Kent) y RJ Reynolds, condenadas a pagar unos 70 millones de dólares a 11 demandantes. El monto de la indemnización de favor de Robinson es la más grande dentro de los juicios enmarcados en el caso. Incluso, supera el de algunos reclamos colectivos. El pasado mes de abril, Philip Morris fue condenada por la Corte de Apelaciones de Illinois a pagarle 10.000 millones de dólares a 1,4 millones de fumadores que en 2000 presentaron una demandan grupal, que en este caso, sí prosperó. El abogado general de la empresa tabacalera, Jeffrey Raborn, ha condenado la sentencia de forma contundente, como era previsible. "Estamos ante un fallo groseramente excesivo y limitado por las constituciones del estado y del país. Esto va mucho más allá de lo que es justo y razonable y no se corresponde con las pruebas que fueron presentadas", ha dicho el letrado. Raborn ha adelantado que ahora comienza una etapa de presentación de varias mociones con el objetivo de anular el fallo, basadas en "inconsistencias" e "inexactitudes" presentadas durante las audiencias. Por la otra parte, el abogado Christopher Chestnut ha señalado que "está más que claro que el jurado quiso enviar un mensaje en el sentido de que las tabacaleras no pueden seguir mintiendo a la gente y al Gobierno, diciendo que sus productos no son adictivos y ocultar que los cigarrillos contienen sustancias químicas letales". "Si al final del camino no logramos un centavo, no hay problema. Pero al menos que este fallo haga la diferencia y salve otras vidas", ha añadido otro de los abogados de la demandante, Willie Gray. El caso, con gran probabilidad, terminará en el Tribunal Supremo de los Estados Unidos. Según cifras del gubernamental Centro de Control y Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés), todos los años fallecen en Estados Unidos unas 480.000 personas, incluyendo víctimas del humo de otros consumidores. O sea, tres veces más fallecimientos que los provocados por las demás enfermedades.