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GIBRALTAR

Nueva polémica entre España y Reino Unido en torno a Gibraltar

Por Sergio CastillaTiempo de lectura4 min
España18-07-2014

Gibraltar vuelve a elevar la tensión entre España y Reino Unido. El Ministerio británico de Exteriores ha convocado por quinta vez al embajador español en Londres, Federico Trillo, como respuesta a la actitud "provocadora" de un barco español que intentó desviar la ruta de dos barcos comerciales que salían y se dirigían al puerto de Gibraltar. El Gobierno español ha respondido este viernes trasladando al Reino Unido su "más enérgica protesta y malestar" por haber vertido acusaciones "rigurosamente falsas" e "inaceptables".

En su nota, el Foreign Office señaló este jueves que la Armada intentó este miércoles "redirigir a dos embarcaciones comerciales que iban y venían del puerto de Gibraltar afirmando erróneamente que se encontraban en aguas españolas". Bajo el punto de vista de Londres, "las embarcaciones estaban en aguas internacionales fuera de Gibraltar", por lo que el comportamiento del barco español "constituye una violación de la Convención de Naciones Unidas sobre el Derecho en el Mar", tal y como declaró el secretario de Estado británico para Europa, David Lidington Es en este punto donde residen las diferencias entre ambos, debido a que España no reconoce a Reino Unido más aguas que las del interior del puerto de Gibraltar, ya que por el Tratado de Utrecht de 1713 solo cedió a la Corona británica la ciudad y el puerto de Gibraltar, no sus aguas ni el espacio aéreo. Londres, por su parte, reivindica hasta tres millas náuticas de mar territorial, aunque considera que por la Convención de la ONU sobre el Derecho del Mar podría ampliarlas hasta las 12 millas. Según la versión del Ministerio español de Asuntos Exteriores, el 16 de julio a las 6.00 horas el patrullero de la Armada pidió a cinco buques -ninguno de ellos de bandera británica- que salieran de las aguas territoriales españolas por encontrarse parados, ya que estaban vulnerando "el paso inocente" en el espacio comprendido entre las 7 y 9 millas de la cara de levante del Peñón. El Ministerio explica que la Armada tiene la obligación de "invitar a salir" de las aguas territoriales a los buques de pabellón extranjero que permanezcan "fondeados, parados o cuyos movimientos no se ajusten a patrones de navegación convencionales, y por lo tanto vulnerando el derecho de paso inocente". "La libertad de navegación es un principio vital de la ley internacional", subrayó Lidington, que también informó de que los dos barcos pudieron continuar su trayecto. "Sin embargo esto supone un intento cínico por parte del Gobierno español de alterar la actividad económica de Gibraltar, contraviniendo la ley internacional", añadió. El Foreign Office reveló en un comunicado que el primer ministro británico, David Cameron, mencionó a Gibraltar en una conversación mantenida anoche con el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, en los márgenes de la reunión de los líderes europeos en Bruselas. Por su parte, el Gobierno español ha considerado tales acusaciones como "rigurosamente falsas" e "inaceptables" sobre la actividad "rutinaria" que la Armada española realiza en las aguas que rodean Gibraltar en "exquisito respeto" al derecho interno e internacional. Este es el mensaje que el Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación ha transmitido al embajador británico en Madrid, Simon Manley, al que convocó esta mañana en respuesta a como Londres ha gestionado el que consideran un "pretendido incidente" Sobre la reunión que el Gobierno británico solicitó con el embajador español, el departamento que dirige José Manuel García-Margallo considera que la convocatoria de embajadores es un acto "muy serio que debe reservarse para situaciones de especial gravedad", por lo que "el Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación es contrario a este tipo de escaladas que no ayudan a crear el necesario clima de entendimiento, como tampoco ayuda en absoluto las acusaciones británicas de que España actúa de forma provocadora y contraria al Derecho Internacional". Exteriores considera que la última protesta de Londres supone "una injerencia inaceptable del Reino Unido en la actividad rutinaria de la Armada española en aguas españolas", avisa de que el Gobierno español "se mantendrá siempre firme en las defensa de las posiciones españolas en el contencioso de Gibraltar" y reitera que su postura respecto de los espacios cedidos por el Tratado de Utrecht "permanece inalterada desde dicho tratado". Esta es la primera vez que se convoca a Trillo desde que asumiera esta semana el cargo el nuevo ministro británico de Exteriores, Phillip Hammond. La reunión se produce unas semanas después de que la Cámara de los Comunes remitiera al Gobierno británico un informe en el que le pedía aumentar la presión diplomática sobre España en respuesta a la "campaña de acoso e intimidación" emprendida a su juicio por el Ejecutivo de Rajoy. Entre las medidas propuestas, figuraba la de convocar a Trillo con mayor frecuencia que hasta ahora. El verano pasado, la tensión en torno al peñón también se elevó debido al lanzamiento por parte del Ejecutivo gibraltareño de bloques de hormigón al mar que supuestamente eran para proteger el medio ambiente pero que impidieron faenar a los pescadores. Como respuesta, el Gobierno español aumentó los controles en la frontera con Gibraltar, provocando largas filas de vehículos. Una delegación de la Unión Europea (UE) visitó la zona en 2013 y también hace unos días para comprobar que ambas partes tomaban medidas para mejorar la situación.