INMIGRACIÓN EN EUROPA
Alemania expulsará a inmigrantes de la UE que no encuentren trabajo en seis meses
Por Beatriz Álvarez Gallardo
3 min
Sociedad28-03-2014
Los inmigrantes que lleguen a Alemania tendrán un plazo de tres a seis meses para encontrar trabajo. Pasado ese periodo, aquellos que se encuentren desempleados deberán regresar a su país de origen. Este es el núcleo de las nuevas medidas que va a emprender el gobierno de Angela Merkel para evitar que los inmigrantes más desfavorecidos se “aprovechen” de las prestaciones sociales alemanas.
La cuestión migratoria ha causado serias divisiones en el seno del partido de gobierno, la CDU. Con el objetivo de frenar las disputas, un grupo de expertos de todos los ministerios ha elaborado un informe de 133 páginas, al que han llamado Cuestiones jurídicas y desafíos en el uso de los sistemas de seguridad social por parte de los nacionales de los Estados miembros de la UE. En virtud de ese informe, a partir de este verano se establecerá un plazo de tres a seis meses para que los inmigrantes comunitarios encuentren trabajo en el país. Todo ello con el objetivo de frenar el fraude fiscal que, según las autoridades alemanas, llevan a cabo algunos inmigrantes comunitarios, especialmente rumanos y búlgaros, para acceder al sistema de seguridad social alemán. Las nuevas políticas también establecen sanciones para aquellos que hayan incurrido en algún tipo de fraude a la administración en relación con su permiso de trabajo o su solicitud de prestaciones sociales: la utilización de documentos falsos, la concesión de permisos de residencia temporales para buscar trabajo, etc. Los expertos recomiendan la expulsión inmediata de estos defraudadores, así como una prohibición temporal de regresar a Alemania. También se han propuesto sanciones penales para quienes recurran al fraude para conseguir papeles. A fin de llevar un control más estricto de las solicitudes, se aconseja asimismo la asignación a cada inmigrante de un número de identificación fiscal, que permita controlar datos como el número de familiares del solicitante. El Gobierno pretende endurecer las condiciones para la obtención de determinadas subvenciones, como las que se otorgan por hijos al cargo, ya que si estos residieran fuera de Alemania, sus padres podrían estar recibiendo ayudas dobles. Por otra parte, a estas restricciones acompañan un mayor control de la economía sumergida y la explotación de inmigrantes, y ayudas económicas a los núcleos más afectados por los flujos migratorios: Hamburgo, Múnich, Frankfurt o Duisburgo. El debate comenzó después de que el pasado 1 de enero se eliminaran las restricciones de movilidad a los ciudadanos de estos dos países. El miedo a una posible oleada de “inmigración de la pobreza” cundió entonces en una serie de estados, como el de Baviera, el más rico de Alemania, gobernado por la Unión Cristianosocial de Baviera (CSU), partido hermanado con la CDU. El jefe del gobierno bávaro, Horst Seehofer, desató la polémica al calificar a estos inmigrantes como “peligrosos turistas sociales”, unas declaraciones que encolerizaron al principal aliado de gobierno de Merkel, el Partido Socialdemócrata (PSD). Se prevé que esta nueva política de inmigración entre en vigor a partir de junio de este año, y afectará a los ciudadanos de todos los estados de la Unión Europea. El ministro de Interior, Thomas de Mazière, asegura que la inmigración ha aumentado en Alemania un 5,8% en 2013, hasta llegar a los 7,6 millones de personas. Pese a las medidas, insiste en que este era un dato “positivo”, ya que los inmigrantes “aportan bienestar al país”. Añade, no obstante, que para mantener esos beneficios es necesario poner límites al fraude, tanto por parte de los inmigrantes como de los empresarios que los explotan. Los rumanos y búlgaros que residen en Alemania (205.026 y 118.759) son menos que los procedentes de otras nacionalidades, como italianos o griegos (529.417 y 298.254). No obstante, según De Mazière, en los últimos dos años la llegada de ciudadanos procedentes de Rumanía y Bulgaria ha aumentado un 414,5%. La española es la séptima nacionalidad de inmigrantes que se han trasladado al país germano. Según el estudio ,en 2012 residían en Alemania 120.231 españoles.





