REFERÉNDUM EN CRIMEA
Crimea formaliza su petición de anexionar su territorio a Rusia
Por Andrea Muñoz Martín
2 min
Internacional16-03-2014
No ha habido sorpresas. El referéndum de autodeterminación convocado en la república autónoma de Crimea para decidir sobre la anexión de este territorio a la Federación Rusa ha confirmado lo que presagiaban todos los sondeos: un “sí” mayoritario al proceso secesionista. El 96,6% de los votantes ha optado, por tanto, por desvincular su futuro de Ucrania, cuyo nuevo Gobierno, presidido por Arseni Yatsenuik, consideran “ilegítimo”. Aunque el territorio crimeo no puede hablar muy alto sobre procesos fraudulentos, al menos desde el punto de vista de la comunidad internacional que tacha la consulta de “ilegal y amenazadora”.
Poco le importa a la mayoría de los ciudadanos de Crimea que la Unión Europea y Estados Unidos no reconozcan la validez del referéndum. El Parlamento de Crimea ya ha convocado una sesión extraordinaria en la que formulará una petición formal dirigida al presidente de Rusia, Vladímir Putin, para pedir la incorporación de esta autonomía a la Federación rusa. Aunque los referendos locales en Ucrania son ilegales, lo cierto es que el Parlamento local de Crimea –el Soviet Supremo- comenzó a urdir esta trama el pasado 6 de marzo cuando, tras una sesión extraordinaria, secreta y a puerta cerrada, aprobaron una declaración de independencia. Para evitar que Rusia fuera acusada de incorporar al suyo territorios pertenecientes a otros estados –y que fuera sancionada en consecuencia-, el Parlamento de Crimea –en conversaciones con el Kremlin- sacó a relucir una ley aprobada en Rusia en el año 2001 que le permite aumentar sus dimensiones bajo determinados supuestos. “Desde el punto de vista de la Constitución y la legislación vigente de la Federación Rusa no hay ningún obstáculo para incorporar parte del territorio de otros Estados como nuevo sujeto de Rusia”, declaró Serguéi Zhelesniak, vicejefe de la Duma Estatal. Esta ley de 2001 permite que la Federación Rusa incorpore territorios a través de un acuerdo bilateral internacional siempre y cuando éstos sean independientes. Un requisito que, según el curso de los acontecimientos, Crimea cumple a partir de ahora. El Kremlin ha organizado a lo largo de esta semana varias reuniones a través de las cuales se acordarán los pasos a seguir para comenzar con la incorporación del territorio. El viceprimer ministro prorruso en Crimea, Rustam Termirgálev, ha confirmado que los ciudadanos rusos en el territorio recibirán “lo más rápidamente posible” algunos documentos como el pasaporte ruso o el permiso de conducir. Otras fuentes aseguran que los trabajadores públicos de la península ya han sido informados de que cobrarán el salario del próximo mes en rublos. El Gobierno de Ucrania continúa afirmando que el país está sufriendo una “invasión” rusa. Y, aunque condena la consulta, no ha llevado a cabo ninguna acción de respuesta por temor a que Rusia incrementara su presencia militar en el país. Desde Kiev, justifican su inmovilismo alegando a la pésima gestión del anterior gobierno: “Destruyeron sistemáticamente los recursos y las posibilidades de defensa del Ejército. Vendieron las propiedades militares, no tuvieron en cuenta a los especialistas, desmoralizaron a los oficiales y, en la práctica, desarmaron a nuestro Ejército”, ha argumentado Igor Teniuj, ministro de Defensa, refiriéndose al anterior presidente, Víctor Yanukóvich. El actual ministro de Ucrania, Arseni Yatseniuk, ha asegurado que “los cabecillas separatistas” serán buscados, encontrados y llevados “ante la justicia en tribunales ucranios e internacionales”. “La tierra arderá bajo sus pies", ha amenazado.





