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REFERÉNDUM EN CRIMEA

La comunidad internacional no reconoce el resultado del referéndum

Por Andrea Muñoz MartínTiempo de lectura2 min
Internacional16-03-2014

Los aires de autodeterminación de Crimea –península autónoma de Ucrania y antiguo territorio ruso- son ya una realidad. El mundo esperaba con atención el resultado de este referéndum que proclama la declaración de independencia de la población crimea. Un final que, aunque esperado, no será reconocido como legítimo por la mayoría de comunidad internacional que califica esta consulta de “ilegal y amenazante”. La Comunidad Europea y el Gobierno de Estados Unidos, entre otros, preparan sanciones económicas y diplomáticas para Moscú, a quien consideran el instigador de este conflicto aunque, en principio, “todas las opciones de diálogo están abiertas”, sostiene la diplomacia norteamericana.

La tensión comenzó el pasado sábado cuando el embajador de Rusia en la ONU,Vitaly Churkin, vetó el borrador de resolución del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas cuyo objetivo era evitar la anexión de la península ucraniana a la Federación Rusa. El documento defendía que el referéndum "no puede tener validez ni servir de base para alterar en modo alguno el estatus" del territorio crimeo, y demandaba a "todos los estados y organizaciones internacionales que no reconocieran ninguna alteración del estatus de Crimea a partir del plebiscito". Aunque el freno impuesto por Rusia no fuera una sorpresa, sí levantó ampollas entre los presentes: "Rusia tiene el poder de vetar la resolución, pero no puede vetar la verdad", afirmó Samantha Power, embajadora de Washington ante Naciones Unidas. La Unión Europea, vacilante ante la respuesta que pueda dar el Kremlin tras la resolución del referéndum, ha elaborado, como medida preventiva sancionadora, una lista de personas a las que se le prohibirá la entrada en Europa y cuyos activos financieros –dentro de los países miembros- serán congelados. En esta lista –que, en un principio, iba a recoger alrededor de 300 nombres y, finalmente, se ha reducido hasta llegar a poco más de 100-, aparecerán, en su mayoría, personas relacionadas con el Ministerio de Defensa ruso –serán las caras más representativas de la invasión a Crimea-, así como otros cargos de ese Gobierno y siete ciudadanos ucranianos. Lo cierto es que, aunque la cantidad de “castigados” se haya reducido durante esta semana, los Veintiocho no acostumbran a llevar a cabo sanciones tan numerosas. Aunque todavía este listado no se ha hecho público, a través de las filtraciones a distintos medios de comunicación, sí sabe que la Unión Europea no incluirá en éste a altos representantes del Ejecutivo del Kremlin –ni al propio presidente Vladímir Putin- porque quieren continuar con las negociaciones. Por su parte, España no se ha mostrado en ningún momento favorable a estas sanciones y se muestra partidaria únicamente del diálogo. La canciller Angela Merkel ha acusado al Gobierno ruso de abusar de su poder: “En esta fase de gran inseguridad para Ucrania, Rusia no actúa como un socio, sino que se aprovecha de sus debilidades y utiliza el derecho de los poderosos contra el poder del derecho”. Aunque descarta la “intervención militar como una opción” y anima a Europa y al resto de la comunidad internacional a enfrentarse a esta crisis “con entereza” porque “se trata de la defensa de la integridad de un país europeo”, ha advertido a su homólogo ruso de que puede enfrentarse a “daños políticos y económicos masivos”. Por su parte, John Kerry, jefe de la diplomacia norteamericana afirma que reconoce el “derecho (de Rusia) a perseguir sus legítimos intereses en Ucrania”. “Intereses históricos, culturales, geoestratégicos” que Estados Unidos está “dispuestos a respetar”. Pero exige a Rusia que “respete la estructura multilateral que gobierna desde la II Guerra Mundial y que resuelva este problema a través de las normas legales multilaterales”.