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10 ANIVERSARIO 11-M

Discursos de dolor e indignación en el recuerdo del atentado diez años después

Por Andrea Muñoz MartínTiempo de lectura2 min
España12-03-2014

Distancia, pero no desunión. Pilar Manjón, presidenta la asociación 11-M Afectados del Terrorismo, ha explicado así el carácter de la relación que las víctimas de la tragedia del atentado en 2004 en Madrid han tenido a lo largo de la última década. Al menos, hasta ahora. El aniversario del suceso ha servido para que las asociaciones de víctimas hayan limado sus diferencias para mostrar, por fin, una imagen de unidad. “Ser víctima no significa que pensemos igual, cada uno tiene derecho a pensar y decidir de una forma pero, al final, lo que nos une es lo que ocurrió aquel 11 de marzo”, explicó Ángeles Pedraza, presidenta de la AVT, que perdió a una de sus hijas en el atentado.

Varios representantes políticos se citaron los diferentes actos que se celebraron en memoria de los fallecidos. El más emblemático, una misa homenaje que tuvo lugar en la catedral de la Almudena de Madrid. A esta acudieron varios miembros del Gobierno, como el presidente Mariano Rajoy, la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría y los ministros de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón, y del Interior, Jorge Fernández Díaz que aprovechó para mostrar su solidaridad con las víctimas. "Todo el país iba en esos cuatro trenes. Las 192 personas que perdieron la vida fueron una representación de España y de quienes viven entre nosotros" dijo Gallardón. Alfredo Pérez Rubalcaba y Tomás Gómez, del Partido Socialista, también estuvieron presentes y los principales ausentes de la jornada fueron los expresidentes del gobierno José María Azar y José Luis Rodríguez Zapatero. Los organizadores del acto aseguraron que, simplemente, invitaron a distintas instituciones y no a personas en concreto. La misa fue oficiada por el cardenal arzobispo de Madrid, Antonio María Rouco Varela, en su último día como presidente de la Conferencia Episcopal, que aprovechó para invitar a los presentes a hacer un examen de conciencia sobre el trato que había recibido las víctimas durante estos años. "De un sencillo análisis de lo ocurrido se desprende una primera respuesta: murieron, sufrieron y sufrimos porque hubo personas que, con una premeditación escalofriante, estaban dispuestas a matar inocentes a fin de conseguir oscuros objetivos de poder, porque hay individuos y grupos sin escrúpulo alguno, que desprecian el valor de la vida humana y su carácter inviolable, subordinándolo a la obtención de sus intereses económicos, sociales y políticos", denunció el Cardenal durante su homilía. Después de la misa, Pedraza, al ser preguntada por su vivencia, respondió que hubiera preferido "que no hubiera habido tantas negligencias, unas por acción y otras por omisión”. Sostuvo que el deseo real de las víctimas es “que se llegue hasta el final” porque “11-M sigue sin resolverse”. “El autor material está en la cárcel, pero falta más gente por condenar. El Tribunal Supremo dice que no hay autor intelectual, dice que fue una célula yihadista pero no se sabe si fue Al Qaeda. Han salido ya cinco de los condenados a la calle y ni las víctimas ni los medios han dicho nada”, denunció la presidenta de la AVT, que espera no tener que preguntarse “dentro de otros diez años por qué no se llegó hasta el final". Otro de los actos conmemorativos más destacados fue el celebrado en el Bosque del Recuerdo, localizado en el madrileño parque del Retiro. Los representantes de las asociaciones de víctimas depositaron margaritas blancas y fueron acompañados por cientos de personas que se acercaron para mostrar su solidaridad. Durante este acto, Pedraza señaló que “no era un día de reproches, de enfrentamientos. Sino para recordar a las víctimas”.