INMIGRACIÓN
Ceuta y Melilla siguen saturadas tras las muertes del Tarajal
Por Beatriz Álvarez Gallardo
4 min
España06-03-2014
“Invasión”. Es la palabra empleada por la Unión Federal de Policía (UFP) para definir la situación que viven las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla en los últimos días, en los que los intentos de inmigrantes irregulares por cruzar la frontera española, ya sea por tierra o por mar, se están sucediendo de forma prácticamente ininterrumpida.
En los dos primeros meses de 2014, el drama de la inmigración ilegal se ha recrudecido. Centenares de personas llegan casi a diario a la única frontera europea sobre suelo africano: la de Ceuta y Melilla. Ya sea por tierra, intentando saltar las vallas de alambre, o por mar, en pateras e incluso a nado, en lo que va de año más de un millar de hombres y mujeres en busca de un futuro mejor se han jugado ya la vida en su esperanza de alcanzar “El Dorado” europeo. Uno de los peores episodios vividos ante estas costas españolas tuvo lugar el pasado 6 de febrero. Quince inmigrantes fallecieron mientras intentaban alcanzar a nado la playa ceutí del Tarajal, tras rodear un espigón fronterizo que separa la parte de la playa de soberanía española de la perteneciente a Marruecos. Alrededor de 250 inmigrantes abordaron la playa marroquí sorprendiendo a los guardias, y 150 se arrojaron al agua para alcanzar las costas españolas, según han declarado los supervivientes. La travesía, ya de por sí trágica, ha tenido una especial repercusión mediática y diplomática debido a la controvertida participación que llevó a cabo la Guardia Civil. Según las primeras denuncias, las fuerzas de seguridad españolas habrían disparado pelotas de goma y botes de humo para dispersar a los inmigrantes que se encontraban en el agua, ante la pasividad de los gendarmes marroquíes. El primero en desmentir estas acusaciones fue el delegado del Gobierno en Ceuta, Francisco Antonio González, quien negó el uso de material antidisturbios. No obstante, la contundencia de los testimonios de los supervivientes, que fueron recogidos por ONGs operantes en Marruecos, llevó finalmente a la admisión de que dicho material se había empleado. Finalmente, la publicación por parte del Ministerio del Interior de las grabaciones de vídeo de aquella noche, captadas por cuatro de las 37 cámaras que vigilan el espacio fronterizo, ha permitido comprobar cómo, efectivamente, tras la zambullida de la primera tanda de inmigrantes, efectivos de la Guardia Civil arremeten contra ellos disparando pelotas de goma y botes de humo. La delegación del Gobierno ceutí esgrimió que el empleo del material antidisturbios se empleó en respuesta a la reacción violenta de algunos inmigrantes. Además, el ministro de Interior, Jorge Fernández Díaz, confirmó que las pelotas disparadas por los guardias civiles no supusieron en ningún momento una amenaza para la seguridad de los subsaharianos, al caer a unos 25 metros de ellos. Esto último, sin embargo, ha sido rechazado por los propios supervivientes, algunos de los cuales aseguraron incluso haber recibido los impactos de las pelotas en la nuca mientras nadaban; además de la imposibilidad de respirar a causa del humo. Ante estas revelaciones, y apoyándose en los testimonios de los supervivientes y ONGs, la oposición ha exigido la apertura de una comisión de investigación sobre el incidente, que ha sido desestimada gracias a la mayoría del Partido Popular en la Junta de Portavoces del Congreso. La negativa llevó al PSOE a pedir la destitución del ministro del Interior, petición que ha sido de nuevo rechazada. Díaz ha juzgado de “irresponsable” esta actitud, y ha recordado al PSOE que también en 2005 y 2006 murieron inmigrantes cuando trataban de llegar en cayuco a las costas canarias. La comisaria de Interior de la UE exige explicaciones a la Guardia Civil La comisaria de Interior de la Unión Europea, Cecilia Malmström, escribió una carta al ministro de Interior español pidiéndole explicaciones por la actuación de la Guardia Civil, un gesto que ha sido interpretado como una acusación por parte del cuerpo, que ya ha manifestado su intención de demandarla. Por su parte, Malmström ha negado haber acusado a nadie de la muerte de los inmigrantes, aunque ha querido poner en valor los testimonios de los supervivientes y las ONG, que apuntan directamente a una actuación impropia de las fuerzas de seguridad. En el vídeo facilitado por el Ministerio no figura el momento en el que los inmigrantes perecen, por lo que no ha sido posible demostrar la relación entre la actuación de la Guardia Civil y el fallecimiento de los inmigrantes. Díaz, quien ha acudido a Ceuta y Melilla, ha calificado de “emergencia” el estado de ambas ciudades autónomas, cuyos centros de acogida de inmigrantes rebasan su capacidad; y ha pedido a la Unión Europea ayuda para gestionar el tráfico de irregulares, al considerar que sus fronteras son tan europeas como las peninsulares o continentales.





