INMIGRACIÓN
El Gobierno refuerza los sistemas de seguridad en la frontera

Por Andrea Muñoz Martín
3 min
España06-03-2014
El ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, ha visitado de urgencia la frontera entre las ciudades autónomas españolas –Ceuta, el miércoles; y Melilla, el jueves- y Marruecos. Los continuos saltos masivos a las vallas de inmigrantes ilegales han puesto en jaque al Gobierno, sobre todo desde la muerte de 15 subsaharianos en la playa de Tarajal -en Ceuta- el pasado 6 de febrero. La cuestionada actuación de la Guardia Civil en la frontera, el rechazo de la creación de una comisión de investigación por parte del Partido Popular y el inmovilismo de la Unión Europea avivan la llama de un problema que Fernández Díaz trata de amortiguar con su presencia.
Durante su visita a Ceuta, el ministro ha recorrido los perímetros fronterizos, ha acudido a centros de inmigrantes y, además, ha mantenido reuniones con la Policía y la Guardia Civil. Todo esto, después de que el pasado 4 de marzo Fernández Díaz declarara que “al menos 40.000” sin papeles aguardaban en los territorios fronterizos para entrar en España –una cifra que ha variado en menos de dos semanas, cuando las autoridades marroquíes hablaban de 30.000 personas-. Estas declaraciones han sido criticadas por multitud de ONG, que acusan al ministro de “alarmista” y de “presentar cifras para alarmar a todo el continente”. Estos organismos sospechan que el objetivo último del Gobierno es acabar con la pasividad de la Unión Europea que, sin embargo, considera que Ceuta y Melilla continúan padeciendo la misma presión migratoria con la diferencia de que, desde el incidente de Tarajal, “no se están produciendo devoluciones ilegales”. Sin embargo, la aparente tensión no ha servido para que el Partido Popular apruebe la creación de una comisión de investigación sobre la tragedia del pasado 6 de febrero que habían solicitado el PSOE e Izquierda Plural. El objetivo principal era aclarar qué ocurrió exactamente en la playa de Ceuta y cuál fue el procedimiento de la Guardia Civil ante la avalancha de inmigrantes. Los populares han alegado que esta iniciativa resulta “innecesaria” porque Fernández Díaz ya compareció en su momento “en un ejercicio de transparencia sin precedentes y porque ya existe una investigación judicial sobre este asunto. “El PSOE no ha tenido sentido de Estado por atacar al gobierno y a la Guardia Civil”, insistió el secretario general del Grupo Popular, José Antonio Bermúdez Castro, que considera la actitud de la oposición “irresponsable”. Un mes después del incidente todavía no está claro qué ocurrió exactamente aquella madrugada. "La versión del Gobierno ha ido cambiando desde el inicial ‘no se actuó’, pasando por el ‘se actuó pero no se disparó’ y el ‘se disparó pero no en el agua’ hasta finalmente ‘se disparó, pero no directamente a los inmigrantes", denunciaba el líder de la oposición Alfredo Pérez Rubalcaba. A lo largo de su visita, el ministro ha rehusado hacer declaraciones sobre este tema. Sí ha anunciado que la frontera será reforzada en los próximos días: aumentará el número de guardias civiles, se contará con un nuevo helicóptero y, además, se reforzarán los sistemas de seguridad –mallas antitrepa, aspersores de agua con pimienta, más concertinas, etc.-. Además, Fernández Díaz ha aprovechado para recordar que, a finales de este mes, tendrá lugar una reunión con Marruecos para revisar y reforzar el acuerdo bilateral firmando en 1992. Este acuerdo, en uno de sus artículos, contempla la creación de una “comisión mixta” formada por miembros de ambos países, pero cuyas competencias no están claras. Aunque algunas fuentes cercanas al Gobierno marroquí han asegurado que se utilizaría para regular la “devolución en caliente”, es decir, la devolución inmediata de aquellas personas que entren en las ciudades autónomas españolas de manera irregular. Asimismo, en la jornada del jueves, durante su visita a Melilla, ha reiterado la petición de ayuda a Europa y, de nuevo, se ha negado a criticar la actuación de los agentes del instituto armado de Tarajal. El ministro ha incluido en su itinerario oficial –muy similar al de la visita a Ceuta- una parada en el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) de la ciudad, donde ha sido recibido con protestas y pancartas que rezaban –en castellano-: “No CETI Melilla; sí Madrid”.





