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Caso Nóos

La vida de la Infanta imputada

Por Chantal SalomTiempo de lectura4 min
Sociedad08-01-2014

La infanta Cristina, hija menor del rey don Juan Carlos, ha sido imputada por segunda vez en el caso Nóos, una pieza separada del caso Palma Arena que se abrió en julio de 2010 en relación a las supuestas actividades irregulares dirigidas por su marido, Iñaki Urdangarín. Una vida hasta ahora discreta y una carrera laboral orientada a labores culturales y sociales en el sector privado. Un amor al arte que ahora también se ve implícito en las facturas investigadas del propio caso. La Casa Real ante el revuelo, ha decidido publicar un comunicado en el que se expresa el respeto a la decisión del Juez Castro.

Cristina de Borbón y Grecia, Infanta de España, Duquesa de Palma de Mallorca, nació en Madrid, el 13 de junio de 1965. Poco se ha hecho notar en la vida pública hasta el descubrimiento de la presunta trama de corrupción de la que estaría detrás su marido. Hasta entonces, se sabía de ella que dedicaba su carrera laboral a iniciativas culturales y sociales, presente en diversos acontecimientos reales a pesar de ser la séptima en la línea de sucesión al trono. La Infanta, una vez superada la selectividad, marchó a Londres a la universidad Helenic College para perfeccionar sus conocimientos de inglés, francés y griego. A su vuelta, se matriculó en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología de la Universidad Complutense de Madrid y finalizó sus estudios en 1989, convirtiéndose en la primera mujer de la Casa Real española que obtenía un título universitario superior. En 1990 realizó un Máster en Relaciones Internacionales en Nueva York. Y posteriormente trabajó para la UNESCO en París, con una beca de formación de seis meses. Al cumplir la mayoría de edad, en 1983, su padre, el Rey Juan Carlos le impuso la Banda de Dama de la Orden de Isabel la Católica, lo que implicaba su plena incorporación a los actos oficiales de la Familia Real española a los cuales asistió en principio de manera solitaria y después con su marido Iñaki Urdangarín. Trayectoria profesional En abril de 1992 se trasladó a vivir a Barcelona. En un principio, sería por un período de seis meses para participar en la organización del Campeonato Mundial de Vela Adaptada. Sin embargo, acabó fijando allí su residencia. Después de trabajar en las oficinas de la UNESCO en Barcelona fue contratada el 8 de octubre de 1993 por La Caixa. En la actualidad, es presidenta de honor de la Comisión Española de la UNESCO y permanece vinculada a esta Organización y a sus proyectos. En La Caixa comenzó en el departamento de programas culturales de la Fundación de la entidad, donde se encargaba de organizar exposiciones hasta 1998, cuando se convirtió en coordinadora de programas de cooperación internacional para el Tercer Mundo en la misma fundación. En agosto de 2009 se trasladó temporalmente a vivir a Washington con su familia porque Urdangarín que fue destinado por su trabajo en Telefónica, aunque esto no la hizo abandonar su puesto en La Caixa ni faltar a sus compromisos sociales. A raíz de la imputación de Urdangarín, la familia se trasladó a vivir a Suiza, algo que ha sido muy comentado por la relación de este cambio de vivienda a la vez que se tramita la decisión judicial, aunque representantes del matrimonio, ambos ahora imputados, han negado en diversas ocasiones que este cambio de vivienda estuviese relacionado al conflicto judicial que se vive en España referente a las partes. Desde que la Casa Real anunció en diciembre de 2011 que el duque de Palma dejaba de participar en actividades oficiales a raíz de su imputación por el Caso Nóos, la infanta Cristina tampoco ha asistido a ningún acto. Implicación en proyectos sociales Doña Cristina también se ha enfundado durante varios años en labores sociales como miembro de la Familia Real. Actividades, principalmente orientadas hacia labores sociales, relacionadas con la educación, la infancia, los mayores y los discapacitados. Desde 2001 es presidenta de honor de la Fundación de Ayuda a Niños y Adolescentes en Riesgo (ANAR), fue nombrada embajadora de Buena Voluntad de las Naciones Unidas para la II Asamblea Mundial sobre el Envejecimiento, celebrada en Madrid en 2002 y preside también la Fundación Internacional de Vela para Discapacitados, además de ser presidenta de honor de la Fundación Infanta Cristina para Discapacitados Físicos y Mentales. De gustos y caprichos caros La Infanta tiene un gran amor al arte que ahora también se ve reflejado en las facturas que están siendo investigadas en el "caso Nóos", que reflejan un pago de 436.703 euros a cuenta de la entidad Aizoon por las obras y decoración de su casa. Tal y como aparece detallado en el informe, la Infanta y Urdangarin gastaron de su bolsillo, en parte con cargo a Aizoon y con distintas tarjetas, 58.000 euros en billetes de avión y de tren, entre 2006 y 2011. Además, gastaron una suma superior a 31.000 euroes entre restaurantes, hoteles, libros, joyas, música, esculturas y pinturas de autores de renombre.