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MUERTE MANDELA

Multitudinario adiós a Mandela en su funeral

Por Selene PisabarroTiempo de lectura3 min
Internacional11-12-2013

El primer homenaje de despedida a Nelson Mandela estuvo marcado por la lluvia incesante que empapó Johannesburgo el pasado martes y que podría simular el llanto por la muerte del expresidente sudafricano. El funeral, de carácter religioso, batió récord de asistencia con la presencia de más de cien jefes de estado y otras personalidades destacadas de todo el mundo. Los actos en su honor finalizarán el domingo, 15 de diciembre, cuando le entierren en el pueblo en el que nació.

La figura de Mandela, conocido como "Madiba" para los amigos, recibió un multitudinario adiós propio del icono mundial que ha sido. A pesar del dolor, un ambiente festivo impregnó el estadio Soccer City, lleno con 50.000 personas, y todo lo que ocurría fue retransmitido a través de pantallas gigantes repartidas por la ciudad. Desde España llegaron el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y el Príncipe Felipe, que destacó la importancia que tiene para él haber conocido a Mandela y poder despedirle. Asistieron rostros muy conocidos del mundo de la política como Nicolás Sarkozy junto al actual presidente de Francia, François Hollande, su homólogo en Italia, Enrico Letta o el de Inglaterra, David Cameron. Asimismo, se citaron representaciones de las Casas Reales como el rey de Holanda, Guillermo Alejandro, o la reina Rania de Jordania. También acudieron diversas personalidades de otros ámbitos como Bill Gates, Naomi Campbell, la sudafricana Charlize Theron o Bono, el cantante de U2, que no quisieron perderse tan emotivo momento. Los medios de comunicación destacaron la llamativa imagen del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, estrechando la mano como saludo a su homólogo en Cuba, Raúl Castro. La instantánea resulta polémica después de todos los traspiés que han tenido ambos países. Precisamente Obama aprovechó su intervención para hacer una referencia, insinuada, al régimen cubano cuando afirmó que "no se debe tolerar la actitud de algunos países que ensalzan la figura de Mandela pero que no toleran la disidencia". Las palabras del líder americano fueron calificadas como emblemática. En ellas destacó los logros de "Madiba", como cariñosamente le llamaban, y alabó su labor como presidente a la hora de combatir la discriminación racial. Le dio las gracias porque, gracias a Mandela, él era mucho mejor de lo que podía ser. El estruendo de los aplausos del público llegó con una de sus últimas frases: “Soy el patrón de mi destino, soy el capitán de mi alma. ¡Qué gran alma era! Le echaremos de menos profundamente”. El pueblo sudafricano valora mucho a Obama porque comparten sus raíces y también porque ha llegado a ser el primer presidente negro de EE.UU. En el turno del presidente de Cuba, Raúl Castro, destacó el apoyo que prestó el Partido Comunista cubano al Congreso Nacional Sudafricano, al que pertenecía Mandela, aunque este último avanzó hacia la tolerancia y la paz mientras que los hermanos Castro (Raúl y Fidel), llegaban hasta la represión del pueblo. Su discurso levantó controversias porque, a pesar de la censura que hay en Cuba hacia quienes tratan de ejercer el derecho a la libertad de expresión, destacaba los valores que había conseguido el ex presidente, como “la unidad y la reconciliación”. En la jornada, destacaron los momentos de tensión que protagonizó el actual presidente de Sudáfrica, Jacob Zuma, cuando, en varias ocasiones, miles de personas le abuchearon. En las réplicas, le espetaron que el pueblo pasara hambre mientras él se construía casas lujosas y millonarias y, en escarnio, corearon el nombre de su antecesor y opositor, Thabo Mbeki, y del último presidente del apartheid y Nobel de la Paz 1993, Frederik de Klerk. Entre las muchas imágenes de esta fecha que pasarán a la historia, se encuentra el encuentro entre la viuda del fallecido, Winnie Mandela, y su ex mujer, Graça Machel, cuando se dieron un afectuoso abrazo y se besaron ante el asombro del público, que esperaba más tensión entre ambas.