LATINOAMÉRICA
Kirchner pierde seguidores en grandes distritos
Por Elena Palencia
2 min
Internacional29-10-2013
La ambigüedad se ha apropiado este domingo de Argentina tras publicarse el resultado final de las elecciones. Cristina Fernández de Kirchner perdió en la mitad de los distritos del país, entre los cuales se encuentran los cinco más importantes. De todas formas, sigue colocándose como el partido más votado en general y durante dos años más, los dos últimos del segundo gobierno de la peronista, seguirá en sus manos el control del Parlamento.
El nuevo líder de la oposición, Sergio Massa, es un peronista que abandonó el kirchnerismo el pasado mes de junio y que el domingo se hizo con la mayoría de los votos de la provincia de Buenos Aires, donde se concentran cuatro de cada diez votantes argentinos, con el 43,9% de su Frente Renovador frente al 32,1% del gubernamental Frente para la Victoria (FpV). En cuanto al ámbito nacional, el FpV y sus aliados consiguieron el 33,2% de los votos, mejorando el resultado de las legislativas del 2009, cuando se colocaron detrás de una alianza realizada entre Unión Cívica Radical (UCR), el progresismo y algunas otras fuerzas de centro. En el lado opuesto, el peronismo disidente, se encuentran Massa y diversos dirigentes, enfrentados unos con otros, que obtuvieron el 25,1% y 27 diputados en la cámara baja. Con el territorio bonaerense a su favor, Massa tiene ya recorrido una parte del camino hacia la jefatura de Estado. En cualquier caso, todavía le queda un gran trabajo por delante, y es el de conquistar seguidores fuera de esta provincia. Es el actual alcalde del municipio de Tigre, situado en la periferia de la capital, y también futuro diputado, cargos que le preparan para el esfuerzo que debe de demostrar si quiere llegar a convertirse en presidente de Argentina. Esfuerzo que hizo público el domingo asegurando que irá más allá de su provincia y empezará a recorrer el resto del país. La actual presidenta se encuentra ahora en proceso de recuperación a causa de una cirugía en el cráneo y volverá al panorama político el próximo ocho de noviembre. Eso sí, no podrá optar en 2015 a una segunda reelección por norma constitucional, dejando así la puerta abierta a una transición política argentina en la que el kirchnerismo tendrá que dar con otro candidato. La principal duda que surge al respecto es si este candidato será fiel a las políticas más radicales de la actualidad o si optará por unas medidas más moderadas. Para su vuelta al poder, Fernández ya cuenta con dos asuntos económicos de importancia sobre la mesa. Uno de ellos es la escasez de divisas, consecuencia de la necesidad creciente de importaciones de energía que presiona hacia la depreciación del peso. El otro tema es la inflación, del 24% anual. A pesar de los considerables avances sociales que se incluyen dentro del kirchnerismo desde hace ya diez años, Argentina ha de asumir la bajada de su tasa de empleo, de un 7% en estos momentos; la formalización de un tercios de los trabajadores sin Seguridad Social y a una reducción de la pobreza que afecta a más del 20% de la población del país argentino.





